martes, 26 de mayo de 2015

Resumen.

Capítulo 13 Resumen
Como pastorear el corazón de sus hijos.

El Señor Tedd Tripp ha sentado la base para la crianza bíblica. Hay elementos importantes para tomar en cuenta.
1.               Sus niños son el producto de dos cosas.
La primera, las influencias formativas: su constitución física y su experiencia de la vida.
La segunda; La orientación hacia Dios determina como van reaccionar a esa experiencia.
La crianza consiste en:
a)  Proveer las mejores influencias formativas posibles.
b)  El pastoreo cuidadoso de las respuestas de sus niños a esas influencias.

2.               El corazón determina la conducta, por tanto, aprenda a ir de la conducta al corazón y exponga las luchas del corazón. Ayude a sus niños a ver que fueron hechos para tener una relación con Dios y que la sed del corazón puede ser satisfecha conociendo a Dios en verdad.
3.               Usted tiene autoridad porque Dios le ha hecho su agente. Esto significa que usted está haciendo la tarea de Él., no la suya. Su tarea es ayudar a que sus niños conozcan a Dios y la verdadera naturaleza de la realidad. Esto les permitirá conocerse a sí mismos.
4.               Como el fin supremo del hombre es glorificar a Dios y gozar de El por siempre, usted debe presentar esta perspectiva de la vida a sus niños. Ayudarles a aprender que solamente en Él se encontraran a sí mismos.
5.               Los objetivos Bíblicos deben ser alcanzados por medio de métodos bíblicos y, por tanto debemos rechazar los métodos substituidos que nuestra cultura ofrece.
6.               Dios nos ha dado dos métodos para la crianza. Estos son:
a)       La comunicación.
b)       La vara
Estos métodos deben estar entretejidos en nuestra práctica, Nuestros niños necesitan ser conocidos y comprendidos. Por eso una comunicación rica es necesaria.
Pero también necesitan firmeza y autoridad, por eso la vara es necesaria. La vara funciona para subrayar la importancia de las cosas acerca de las cuales usted habla con ellos.
Tedd Tripp
Como pastorear el corazón de su hijo

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miércoles, 20 de mayo de 2015

Apelando a la conciencia

CAPITULO 12
ADOPTANDO MÉTODOS BÍBLICOS: APELANDO A LA CONCIENCIA

Tu corrección y disciplina debe encontrar su apoyo en la conciencia de tu hijo o hija. Dios ha dado a nuestros hijos una capacidad para razonar apto de distinguir entre el bien y el mal.

Esta conciencia dada por Dios es tu aliada en la disciplina y  corrección. 

Tus  apelaciones  más  poderosas  serán aquellas que se dirijan a la conciencia. La corrección y la disciplina pueden encontrar su apoyo cuando se despierta la conciencia ofendida.



Debemos apelar a la conciencia de nuestros hijos, Proverbios 23 está lleno de ruegos vehementes:

“No tenga tu corazón envidia de los pecadores...” (v.17)
“... endereza tu corazón al buen camino...” (v.19)
“Escucha a tu padre que te engendró...”  (v.22)
“Compra la verdad y no la vendas...”  (v.23)
“Dame, hijo mío, tu corazón...” (v.26)

Este  pasaje  pone  dulzura  y  ternura  a  las  súplicas  que  apelan a la conciencia, esta debe de ser arada y plantada con los caminos de la verdad de Dios.

Jesús siempre apeló a la conciencia de quienes lo escuchaban, Mateo 21:28-32 y Mateo: 21:33-46 nos ejemplifica esto.  Aquí está la pauta. Cristo apela a sus conciencias de tal manera que no pueden escapar de las implicaciones de su pecado. Por lo tanto, El trata con los problemas que están en la raíz, no simplemente con los asuntos que están en la superficie.

Esta es tu tarea al pastorear a tus hijos. Debes llegar al grado de apelar a la conciencia. Para verlos tratar con los asuntos orientados hacia Dios, debes corregir más allá de la conducta y enfocarte en los asuntos del corazón.

Te enfocas en el corazón al exponer el pecado y apelar a la conciencia como un juez dado por Dios del bien y del mal.

El foco central de la crianza de los hijos es traerlos a una valoración sobria de ellos mismos como pecadores. Deben entender  la  misericordia  de  Dios,  que  ofreció  a  Cristo como sacrificio por los pecadores. ¿Cómo se logra esto?

Debes dirigirte al corazón como la fuente de la conducta y a la conciencia como el juez, dado por Dios, de lo bueno y lo malo. La cruz de Cristo debe ser el foco central de la crianza de los hijos.

La corrección y el pastoreo deben enfocarse en Cristo. Es solamente en Cristo que el muchacho que se ha extraviado y ha experimentado convicción de pecado puede encontrar esperanza, perdón, salvación y poder para vivir.


Ted Tripp

domingo, 10 de mayo de 2015

La Vara,


Adoptando Métodos Bíblicos: LA VARA
En el mundo, así como cambia la moda, cambian también las ideas… Hoy en día, la corrección física es considerada un abuso y una crueldad. En algunos países incluso es penado por la ley este “maltrato infantil”.
En la actualidad, la disciplina bíblica de la Vara no es una idea popular y mucho menos una medida disciplinaria aceptada. Los derechos humanos han hecho que se considere como abuso la corrección física y han puesto a la comunicación (basada en integridad y respeto mutuo) como el método vigente en nuestros días.
Es muy probable que te estés preguntando ¿Qué propósito tiene corregir con una vara? ¿Será la mejor forma de disciplina? ¿Se resentirán mis hijos conmigo si les pego?... Estas preguntas y muchas más, tendrán una respuesta a través del desarrollo de este capítulo.
En primer lugar, debemos entender que el problema que tienen nuestros hijos es que son pecadores. La Biblia nos explica en Jeremías 17:9 que su corazón es engañoso y perverso.
La Vara va dirigida a una necesidad que se encuentra en el corazón del niño. Esta necesidad no se puede satisfacer solo con una plática. Proverbios 22:15 nos dice: “La necedad está ligada en el corazón del muchacho; más la vara de la corrección la alejará de él”. Dios nos dice que algo está mal en el corazón de nuestros niños y que la corrección con la vara lo alejará de su insensatez o necedad. Proverbios nos explica que el necio es una persona que no tiene a Dios, que no escucha la reprensión, que no se somete a la autoridad, que no tiene sabiduría ni temor a Dios. Su vida está dirigida por sus deseos y temores. Gira alrededor de su codicia, anhelos, expectativas y esperanzas. Por lo que el niño tendrá dos alternativas vivir bajo la autoridad de Dios, a través de la autoridad de sus padres o vivir bajo su propia autoridad, guiado por sus deseos y pasiones. Nuestros hijos, desde que son bebés se resistirán a ser corregidos, porque sus corazones son insensatos. Si permitimos que esta insensatez eche raíces en su corazón, por la falta de disciplina, se convertirán en un adolescente rebelde.
Dios ha ordenado la vara de la disciplina para quitar la insensatez de su corazón, como nos lo dice en Proverbios 23:14 “Lo castigarás con vara, y librarás su alma del Seol”. Nuestros hijos están en peligro de muerte (espiritual) y es nuestro deber rescatarlos a través del uso fiel y a tiempo de la vara. La mayor necesidad que tienen nuestros hijos, es ser rescatados de la muerte.
¿Cómo funciona la corrección con la vara?... “La vara y la corrección dan sabiduría…” Proverbios 29:15. “Temer a Dios y adquirir sabiduría viene a través del uso de la vara” Tedd Tripp.
El niño que rechaza la autoridad de sus padres, está rechazando la jurisdicción de Dios. “La corrección física produce un niño sumiso y listo para recibir palabras que dan vida” Tedd Tripp. La Biblia nos dice que, “Ciertamente, ninguna disciplina, en el momento de recibirla, parece agradable, sino más bien penosa; sin embargo, después produce una cosecha de justicia y paz para quienes han sido entrenados por ella” Hebreos 12:11. Esta cosecha hace que valga la pena el dolor que ocasiona la vara.
“La vara es un padre, en fe hacia Dios y fidelidad hacia sus hijos, que entienden la responsabilidad del uso cuidadoso, oportuno, medido y controlado del castigo físico para subrayar la importancia de obedecer a Dios, de esta manera. Rescatando al hijo de continuar en su insensatez hasta la muerte” Tedd Tripp.
Es importante señalar que el uso de la vara es exclusivo para los padres, en una relación de protección padre – hijo. El Señor da el mandamiento de “disciplina a tu hijo”; por lo que es incorrecto que un maestro, un familiar o cualquier otro adulto, corrija físicamente a nuestros hijos.

La Disciplina con la Vara es:
-          Un acto de Fe: El padre ejerce la disciplina no porque lo entienda, sino por obediencia a un mandato de Dios.
-          Un acto de Fidelidad: Los padres se comprometen a disciplinar a su hijo, por la esperanza de ser instrumentos de Dios para rescatarlo de la muerte.
-          Un Deber: La disciplina viene de Dios, el padre solo obedece un mandato del Señor.
-          Un Castigo Físico: Es un castigo físico que se hace con cuidado, en el momento y en la medida justa, en forma controlada.
-          Una Misión de Rescate: La disciplina de la vara alejará al niño de la insensatez.

“La vara subraya la importancia de obedecer a Dios” Tedd Tripp. Los hijos deben obedecer a sus padres, porque así lo manda el Señor.





La Disciplina con la Vara NO es:
-          No es el derecho a tener un arranque de ira: No da derecho a los padres a desahogar su ira y enojo sobre los hijos.
-          No es el derecho a golpear a nuestros hijos cuando queramos: No da derecho para abusar físicamente ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor”.
-          No es el desahogo de nuestra frustración: No debemos usar la vara como medio para descargar nuestra frustración.
-          No es retribución: No se trata de hacer pagar a nuestros hijos el mal que han hecho.
-          No está asociado con el enojo: No debemos disciplinarlos con enojo; sino corregirlos con amor.





Objeciones al uso de la Vara:
-          Amo a mis hijos demasiado para corregirlos físicamente: El Señor nos señala en Proverbios 13:24 “El que detiene el castigo, a su hijo aborrece; más el que lo ama, desde temprano lo corrige”.
-          Tengo miedo de lastimarlo: El Señor te dice, “No rehúses corregir al muchacho; porque si lo castigas con vara, no morirá. Lo castigarás con vara, y librarás su alma del Seol” Proverbios 23:13-14.
-          Temo que se vuelva una persona rebelde y enojada: El Señor dice en Proverbios 29:17 que sucederá lo contrario: “Corrige a tu hijo, y te dará descanso, y dará alegría a tu alma”.
-          No funciona: Esto sucede cuando su uso es inconstante, por falta de persistencia, por falta de efectividad y por hacerlo con enojo.
-          Tengo miedo de ser arrestado por maltrato de niños: La disciplina con vara debe ser algo íntimo y privado entre padres e hijos y no un acto público.

El fruto de la Vara:
-          La vara les enseña a comportarse y ser obedientes.
-          La vara muestra la autoridad de los padres y produce hijos sumisos.
-          La vara entrena a los hijos a estar bajo autoridad.
-          La vara produce una cosecha de paz y rectitud. En su tiempo serán felices y exitosos.
-          La vara produce frutos maravillosos. Les da seguridad, autocontrol, respeto y amor.
-          La vara regresa al niño al lugar de la bendición, que es ser sumiso a sus padres. Hay promesas de Dios para hijos obedientes.
-          La vara promueve una relación de amor e integridad entre padres e hijos.

La comunicación y la vara, están diseñadas para ser usadas de manera conjunta en la disciplina de nuestros hijos. “Tus hijos necesitan ser conocidos y entendidos –por lo tanto la comunicación significativa es necesaria. También necesitan autoridad. Necesitan límites que sean claros y corrección que sea predecible –por lo tanto la vara es necesaria” Tedd Tripp. El usar más o menos estos dos métodos, dependerá de la edad que tenga el niño. Guardando un equilibrio entre ambos, a fin de no caer en el error de ser autoritarios o permisivos.

Alma Leticia Villela
Cómo pastorear el Corazón de su hijo
Tedd Tripp





sábado, 9 de mayo de 2015

Mamas instruidas

Mamas Instruidas
Sé que como mamá, muchas veces me siento totalmente rebasada por las necesidades de mis hijos. Que muchas veces, siendo ellos pequeños y yo una no creyente, me preguntaba si acaso Dios sabía la clase de madre que era y cómo es que se me había hecho madre, no de uno, sino de tres pequeñajos.

Eso pensaba, muchas veces  en las tardes en el parque, cuando cansadísima, llevaba a mis chicos a llenarse de lodo, para que se cansaran y se durmieran temprano, y yo tuviera tiempo para... mí.  Sé que le pregunté a Dios, e incluso, renegué de lo que vivía. ¿Se habría equivocado Dios? Pero sabes, Su misericordia todo lo alcanza y El es nuestro Padre y conoce a sus hijas con exactitud.  Y Dios sabe que la maternidad en la vida de las mujeres, es una larga conversación entre nosotras, y El.

Cuando vengo a Jesús, aprendo que  el punto central de la vida del ser humano, es su relación con Dios, a través de la salvación de Jesús.  Que el ejemplo de Jesús cambia vidas, y si a ti te ha pasado como a mí, que llegaste adulta a Cristo, estoy segura que tu concepto de la maternidad ha sido radicalmente opuesto a lo que en un principio creíste.

 Como madre cristiana sabes que desde el vientre, Dios ama a sus hijos y concede a todas las mamás, la capacidad para amar de esa misma manera. Sin verlos, pero sintiéndolos.


+  Como madre creyente, Dios te permite recordar tu papel de hija (de ´El y de tus padre terrenales) para amar a tus hijos a la manera incondicional del Padre Bueno. Ser mamá requiere tener la memoria fresca de cuánto se nos ha perdonado, para así poder perdonar.

"Antes SED benignos unos con otros, MISERICORDIOSOS, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo."

Quizá antes no sabias, pero hoy entiendes que ser madre cristiana es aprender, duramente, que hay una cruz para cargar diario. Y no es mi intención decir que la maternidad es algo para sufrir. No, no, y no. Pero sí, la maternidad es una condición del alma que muchas veces implica hacer lo que no nos apetece, servir sin cesar, y ceder mucho o todo nuestro tiempo en favor de los hijos. La maternidad es la dulce oportunidad de mirar la vida, a través de lo que dice el Hijo perfecto, Jesús:

"Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, Y sígame." Lucas 9:23

Ser mamá cristiana significa mirar la vida de tus hijos, a la manera del salmista, como una herencia de Dios. El Señor los puso en mí, y por lo tanto, le pertenecen. Como padres, como mamá, soy una simple "administradora" de estas preciosas criaturas llamadas hijos. Y si administradora, entonces, soy una empleada, una sierva del Señor. Por tanto, como debo de hacer lo que diga mi Amo. Y mi  Amo dice en Su palabra:

"Instruye al niño en su camino, y  aun cuando fuere viejo no se apartará de él. " Proverbios 22:6

Y el mejor camino es Dios. Siempre.  Y como mamás, tenemos la hermosa oportunidad de aprender a cultivar en nuestros hijos, la semilla de fe que Dios ya ha sembrado. Acompañarlos en su cuidado. Acompañarlos en el descubrimiento de que hay un sólo Dios, y un sólo mediador ante el Padre, y ése es Jesús.  Acompañarlos y orar. Orar por cada cosa de su vida. Orar por que en verdad le ame a Él. Le busquen a Él. Le sirvan a Él.

Querida amiga y lectora, ser mamá es una oportunidad y privilegio que no todas las mujeres pueden tener. Y si Dios te ha dado la dicha de concebir y parir o adoptar a un hijo, vamos a requerir de la gracia constante de Jesús para realizar esta chamba de modo gozoso, alegre, aunque el esfuerzo a veces sea mucho y la demanda, incesante. Vamos a requerir una gran dosis diaria de Jesús, para aguantar el equilibrio cuando los hijos, la casa, el trabajo y el esposo jalan cada quien para su lado, y tú y yo simplemente no damos más.

Que sea la espléndida, inexplicable y extravagante Gracia de Jesús, llenando nuestra vida de oración y desbordando nuestra vida diaria. Que su gracia se vierta en nosotras, y se derrame, abundante, en el precioso regalo de la maternidad.

Que las palabras de Moisés, hablando al Señor sean nuestra oración:

 "Y dijo: Si ahora, Señor, he hallado gracia en tus ojos, vaya ahora el Señor en medio de nosotros; porque es un pueblo de dura cerviz; y perdona nuestra iniquidad y nuestro pecado, y tómanos por tu heredad"

Somos Su herencia, querida hermana, pero también tenemos este corazón terco que tiende al pecado. Aunque seamos unas dulces mamitas por fuera es necesario orar, clamar al Señor que ande entre las madres de su pueblo. Que Su espíritu sea evidente en cada acto de nuestra maternidad, y que Su precioso Hijo, Jesús, sea el pastor de nuestro rebaño casero.

¡Bendiciones y que Dios nos ayude!
Clau Sosa
puedes visitarme aquí:



lunes, 4 de mayo de 2015

Una vida de comunicación

CAPITULO 10: ADOPTANDO
LOS MÉTODOS BÍBLICOS:
UNA VIDA DE
COMUNICACIÓN
UNA VIDA DE COMUNICACIÓN
La comunicación no sólo disciplina, sino también discípula.
Frecuentemente los padres están muy ocupados para hablar a menos de que suceda algo malo. El hábito regular de hablar prepara el camino para hablar en los momentos difíciles. Nunca vas a tener el corazón de tus hijos si hablas con ellos solamente cuando algo ha salido mal.

PASTOREANDO EL CORAZÓN
He usado la frase "pastoreando el corazón" para describir el proceso de guiar a tus hijos.

CONSIDERANDO EL COSTO
La verdadera comunicación bíblica es costosa. Las conversaciones que son significativas y
penetrantes llevan tiempo. Frecuentemente, los niños harán una pregunta, un comentario, revelarán un pequeño aspecto de su corazón. En esos momentos, cuando su conciencia está
perturbada, necesitas hablar. Esto puede significar tener que dejar todo lo demás para aprovechar un momento crítico.
Ciertamente es difícil saber cuando estar callado y escuchar, pero nadie dijo que la educación de los hijos iba a ser fácil. Trabaja en ello. Detente algunas veces y piensa
en lo que acabas de escuchar.
Debes traer integridad a la interacción con tus hijos.
CONTANDO LAS BENDICIONES DE PAGAR EL
COSTO
Vamos a considerar ahora algunas de estas bendiciones reales por las que incurrimos en estos costos.
LA RELACIÓN PADRE-HIJO.
La comunicación recíproca, rica y multifacético es el cemento que mantiene juntos a un padre y a un hijo. La comunicación proveerá el contexto para una unidad creciente con tus hijos. Los hijos saben cuando tienen una relación con gente sabia y con discernimiento, quienes los conocen y los entienden, los aman y están comprometidos con ellos. Ellos sabrán si tú conoces los caminos de Dios, entiendes la vida y la gente en el mundo, y si estás preparado para llevar un relación de integridad y seguridad. Habrá algunos momentos de desacuerdos o conflictos, pero los desacuerdos se pueden solucionar en una relación de comunicación abierta.
Los niños confían en ti cuando saben que los amas y estás buscando su bien, cuando saben que los entiendes, cuando saben que entiendes sus puntos fuertes y sus debilidades,
cuando saben que te has dedicado a animarlos, corregirlos, regañarlos, suplicarles, instruirles, advertirles, enseñarles y orar con y por ellos. El niño confía en ti cuando sabe que has tratado de ver el mundo desde su perspectiva. Confía en ti cuando sabe que no has tratado de igualarlo a ti o a alguien más, sino que has tratado de ayudarlo a darse
cuenta de todo su potencial como una criatura que Dios hizo para conocerle y vivir en una relación significativa con El.
El resultado es obvio: Tus palabras tendrán peso.


PREPARACIÓN PARA RELACIONES.
La comunicación es el arte de expresar de manera piadosa lo que está en mi corazón y escuchar completamente y entender lo que otro piensa y siente. El hogar es el lugar para desarrollar estas habilidades.

UN ENTENDIMIENTO COMPLETO DE LA VIDA.
Mientras más hables con tus hijos, ayudándolos a entenderse ellos mismos, sus tentaciones, temores y dudas, más los vas a preparar para entender la vida en el mundo.

REDENCIÓN INTEGRADA CON LA VIDA
Ellos aprenden a ver que el problema de la humanidad es el pecado. Todos pecamos y también se peca en contra nuestra. Somos tanto culpables como víctimas. Por esta razón, toda la vida debe verse en términos de la restauración redentora de Dios para el
hombre.
De esta manera, tus hijos poseen una malla a través de la cual filtran los eventos de la vida cuando tú no estás allí para proveerles corrección y dirección. Ellos están entrenados para ser independientes, para sostenerse por ellos mismos sin el apoyo de los padres.
¿Qué mejor entrenamiento puede haber que equiparlos para entender la vida a través de un filtro bíblico y redentor?

¿VALE LA PENA EL COSTO?
Requiere estar accesible y completamente comprometido con la educación de tus hijos.
Hay una manera simple de ver el costo de una comunicación mutua profunda. Debes tomar la educación como una de las tareas más importantes mientras tengas niños en la casa. Este es tu llamado. Debes crecer a tus hijos en el temor y amonestación del Señor. No lo puedes
hacer sin invertirte tu mismo en una vida de comunicación sensitiva en la que los ayudes a entender la vida y el mundo de Dios. No hay nada más importante. Tienes solamente una época muy breve de la vida para invertir en esta tarea.
Tienes solamente una oportunidad para hacerlo.
No puedes retroceder el tiempo y hacerlo de nuevo.

"Padre, estoy asombrado al reconocer que he sido
preparado íntegramente para la vida. Siempre estaré
agradecido por lo que tú y mamá me han dado".
¿Qué precio le pone un padre a eso?

PREGUNTAS DE APLICACIÓN PARA EL
CAPITULO 10.
1. Si vas a tener la clase de comunicación con tus hijos descrita aquí, ¿cuál sería el costo para ti?
¿Estás dispuesto a pagarlo?
2. ¿Cómo eres escuchando lo que dice tu hijo?
3. ¿Es la confesión de tus pecados, cuando es apropiado, una parte regular de la comunicación con tu hijo?
4. ¿Cuáles son los asuntos de santificación que necesitarías abordar a fin de guiar a tu hijo en los caminos que se han presentado en este libro?

5. ¿Cómo puedes ayudar a tu hijo a tener una visión de la clase de comunicación descrita en este capítulo?