lunes, 24 de agosto de 2015

Dios siempre esta para ti


Dios siempre está para ti
Todos tenemos muchos cambios, recuerda unos años atrás cuando eras pequeño. Cambiamos conforme vamos creciendo, cambiamos de opinión, cambiamos de ciudad, de amigos o escuela. Muchas veces los cambios no nos gustan, nos cuesta aceptarlos y aprender a vivir con ellos.
 Lo que me da una gran tranquilidad es que Dios nunca cambia, él y sus promesas siempre serán verdaderas.
El salmo 23 es un hermoso recordatorio del cuidado de Dios en nuestras vidas.
1 El Señor es mi pastor; nada me falta.
2 En campos de verdes pastos me hace descansar;
Me lleva a arroyos de aguas tranquilas.
3 Me infunde nuevas fuerzas
Y me guía por el camino correcto,
Para hacer honor a su nombre.
4 Aunque deba yo pasar por el valle más sombrío,
No temo sufrir daño alguno, porque tú estás conmigo;
Con tu vara de pastor me infundes nuevo aliento.
5 Me preparas un banquete
A la vista de mis adversarios;
Derramas perfume sobre mi cabeza
Y me colmas de bendiciones.
6 Sé que tu bondad y tu misericordia
Me acompañarán todos los días de mi vida,
Y que en tu casa, oh Señor, viviré por largos días.
Ya vimos que Dios nos provee, cuida, guía, nos da fuerza, nos colma de bendiciones, y nos acompaña.
 El versículo 6 termina con una gran seguridad  en la vida de los creyentes. Dios es bondadoso y misericordioso. Puedes vivir confiado en que las promesas de Dios son reales en tu vida, diario, en todo momento. Estas cosas Dios las ha preparado para ti y puedes estar confiado en que cualquier dificultad que estés pasando es temporal más sus promesas eternas. 
Oración: Dios gracias por ser tan amoroso conmigo, por tus promesas y tu cuidado. En el nombre de Jesús am'en.
Actividad: Necesitas un plato de cartón, una hoja blanca de cartulina, algodón (bolitas) pegamento.



Puedes repasar el salmo haciendo una pequeña representación de cada versículo.






miércoles, 19 de agosto de 2015

Para cuando la vida no esta bonita

La vida a veces no está bonita. Así decía uno de mis hijos cuando era pequeño y algo que no le gustaba sucedía  Las cosas, las personas y las situaciones se vuelven impredecibles, dolorosas y angustiantes cuando los cambios son bruscos, o simplemente inesperado  y nuestro corazón se llena de miedo y duda ante el futuro.  Sea alguien que se va de nuestra vida, un revés financiero, una enfermedad complicada, la incertidumbre nos habla de inquietud, de no reposo. Por eso, como te decía al inicio, definitivamente la vida a veces no está bonita.

Por eso leer despacito el salmo 23 ha sido deleite, necesario y liberador para este mundo lleno de vuelta, giros y enredos. Son 6 versos apenas donde el salmista, David, está derramando su alma en afirmaciones contundentes que nos recalcan, una y otra vez: Dios es Bueno, Dios me protege. Y ya sabes que este salmo lo escribió David, perseguido y acosado por Saúl... a pesar de que David ya había sido ungido como rey de Israel. Es decir, la vida no estaba bonita para David. Y creo que justamente por eso, en medio de lo que vivía el valle de sombra  y traición- rememoró sus días de pastor de ovejas y escribió, por inspiración divina, esta hermosa y conocida porción de las Escrituras.

Y llega a ti y a mí en momento donde quizá todo se está cayendo, o alguien está destruyendo tu paz, y de tu condición de hija de Dios, comprada por precio, salvada por el Cordero, no te acuerdas mucho. Por eso cada una de las afirmaciones que hace David es demostración, del corazón que tenía para el Señor. Dirigido a Él, enfocado en El, confiado en El.

Por eso el último versículo es el colofón de una historia de fe y confianza en Cristo, a pesar de los pesares:

Ciertamente tu bondad y tu amor inagotable me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa del Señor viviré por siempre. Salmo 23:6 NTV


Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, Y en la casa de Jehová moraré por largos días. Salmo 23:6 RVR1960

Ciertamente, inicia el versículo. O sea,  En verdad indudablemente, por supuesto, sin duda, desde luego. .  Un hecho consumado. Así habla David de la bondad de Dios. De los planes que tiene para la vida de cada uno de nosotros, ovejas de su prado. Si hoy miras atrás tu vida, estoy segura de que aquello que tanto dolió, que tantas preguntas dejó en tu vida y en tu fe, se ha manifestado en un propósito que ya has vivido o que estás por vivir. . Tuvo una razón. Tiene un motivo, que no es el tuyo, sino el de Dios.
Debo confesar y admitir que me encantaría que mi corazón hablara siempre así, de  un Dios que protege, que consuela, que cuida y que aún en medio de calores de la vida intensos, nos invita a vivir bajo Sus alas, a Su sombra. Me encantaría que cada una de las cosas que digo, fuera una alabanza a Su nombre, que cada cosa que hago sea en honor a Cristo. Pero la realidad es que con más frecuencia de la que quisiera, me asusto, me inquieto, me quejo.

Pero ¡ah, la misericordia de Dios! … ¿Dónde estaríamos sin ella? ¿Dónde andaríamos si no supiéramos y viviéramos a la sombra de este Dios Misericordia...? Me impactó leer en algún libro que de momento no recuerdo cuál es- que la palabra misericordia, en su significado original, alude al cuidado que una madre tiene por su pequeño recién nacido. Delicadeza, cuidado, ternura, protección y una enorme paciencia. Es lo que requiere un bebé. Y es lo que recibimos de Dios a través de Jesús: sin nada a cambio, pero con todo a nuestro favor.

Dice también el versículo: Me seguirán Su bondad y Su misericordia hacia sus hijos, los seguirán por todas partes. Porque Él es fiel. Por eso sigue, aunque nosotros queramos huir. Por eso persiste en amarnos, aunque nuestro amor diste tanto de ser algo aceptable. Por eso permanece sin cambio porque Él es Eterno, Fiel, sin cambio, por todos los días de nuestra vida.

¿No te encanta eso? Todos los días de nuestra vida terrenal están guardados en las manos de Dios. Nada hay que se escape. Cada momento en este mundo incierto, es controlado por El. No hay azar, no hay coincidencia. Así será mientras andemos por este valle de lágrimas.
Y cuando llegue el tiempo de irnos, de morir, gloria a Dios por Jesús, que ha subido, en su gloriosa resurrección, a preparar morada en la casa de Su Padre. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. 
Ahí estaremos, en la vida eterna y al lado de Dios y de Jesús. Así cierra este hermoso, delicado salmo. Este salmo que anima y vivifica, y es refugio en tormenta y luz en terrible oscuridad. Aquí, nos hallamos tú y yo, ovejas y el Príncipe de los pastores, Jesucristo, el hijo de Dios.

En su nombre hay sanidad, consuelo y redención cuando te toca uno de esos días, donde la vida no está bonita. ¡Bendito y alabado sea Su nombre ¡


Claudia

viernes, 7 de agosto de 2015

Venciendo el temor

Más de alguna ocasión he sentido temor, es difícil describir lo que sientes cuando se apodera de ti, muchos de ustedes han tenido miedo a algo, ya sea a la obscuridad, quedarse solos, cuando están en un lugar desconocido, o cuando no sabes hacer algo y otros te observan. Cuando entras a una escuela nueva, en algún deporte, la pérdida de un ser querido.
¡Huy! Hay tantas cosas que podría hacer una lista inmensa, saben el miedo es como una cadena que no te deja caminar, o una camisa de fuerza que no te deja mover si le das la oportunidad de hacerlo.
El salmo 23:4 dice en la versión lenguaje actual
Puedo cruzar lugares peligrosos
y no tener miedo de nada,
porque tú eres mi pastor
y siempre estás a mi lado;
Me guías por el buen camino
y me llenas de confianza.
Dios es nuestro pastor que está con nosotros en todo momento, guiando tus pasos llenos de confianza.
Permíteme mostrártelo de esta forma:
Ten listo: cucharadas de sal, Poco de pimienta, plato pequeña, Cuchara de plástico.
Qué vas a hacer:
Va a poner una montañita de sal en el centro de un plato como  un volcán, representando la protección Dios. Después va a poner unos granitos de pimienta (tus miedos) sobre el monte de sal. La pimienta, que representa el miedo será removido con la cuchara. Para empezar, frote la cuchara en una tela para crear electricidad estática. Cuando ponga la cuchara cerca de la pimienta, se pegará a la cuchara y puede ser removida.

Diga a sus niños imagina que esta sal es como el poder de Dios para cuidarte en todo momento, son muchos granos de sal, difícilmente podríamos contarlos, son muchísimos. Y estos puntitos de pimienta es tu miedo está ahí, pero Dios puede vencer tu miedo y quitarlo si se lo permites. (Remueva ahora la pimienta con la cuchara, si no se quitan todos simplemente cubra con más sal).

Cuando el miedo se acerque a ti recuerda Dios nunca te dejara, puedes enfrentar el temor porque él está contigo en tu escuela, a la hora de dormir, en ese problema que tienes, en la obscuridad., Tus amigos te pueden traicionar, pero Dios no. Puedes sentirse solo en tu vida, pero no está solo. Él está a tu lado. Y dado que Él está, todo es diferente. Tú eres diferente y Dios cambia la situación.
Aplicación: apréndete algunos versículos de memoria que te ayuden a vencer el temor.
Ora, cuando te sientas inmóvil por el temor ora, cuando no puedas más pide la ayuda de Dios.

Pide a tus padres que oren contigo y te lean las promesas de Dios.


Hoy podrás realizar una hermosa oveja con un rollo de cartulina y algodón, mira que linda esta y puedes añadir este letrero. 




Esta linda oveja con puntos de corcho y su lindo listón, puedes agregar el versiculo de hoy. 



 Completa el versículo: Para descargar



Lizy

miércoles, 5 de agosto de 2015

En valle de sombra de muerte

Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque Tú estarás conmigo. Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.....Salmo 23:4



¿Cuántas veces hemos repetido este Salmo en nuestras vidas? ¿Una vez, dos, quizás más de diez?  Pienso que sucede como cuando tratábamos de aprender las tablas de multiplicar en la escuela elemental, llegaba el momento en que el cerebro se apagaba, solo era un repetir por repetir hasta mecanizar.
 Pero amo que hoy podamos tomar este versículo por separado del resto del Salmo 23 y poder analizar juntas lo que este expresa. Aunque ande en el valle de sombra y de muerte...pero esperen, ¿han andado por él? ¿Les ha sucedido que en algún momento la muerte rondó sus vidas de modo que sentían que su fin estaba cerca?

 Cuando esto sucede, llegas a un punto en que simplemente te rindes, dejas de pelear, te inunda una sensación de impotencia absoluta y solamente dices dentro de ti, este es el fin. Hay otras ocasiones en que ese valle de muerte es tan extenso que lo atraviesas durante meses que parecen interminables, vas, vienes, entras, sales, te levantas, te acuestas, haces planes y todo el tiempo dentro de ti sabes que tal vez no haya un mañana, no haya un futuro aguardándote a ti o a los tuyos, oh Dios, qué eterno se hace nuestro transitar por esos sitios. Es en esos momentos cuando recuerdas el tiempo en que ibas con tus hermanos rodeada de paz, gozo...seguridad.

"Me acuerdo de estas cosas, y derramo mi alma dentro de mí;
De cómo yo fui con la multitud, y la conduje hasta la casa de Dios,
Entre voces de alegría y de alabanza del pueblo en fiesta. “Salmo 42:4

Y el corazón se quiebra dentro del pecho por haber perdido todo eso, por no saber si algún día volverás a esos lugares altos. ¿Pero qué sucede dentro de ti en esos momentos de tinieblas y obscuridad? ¿por qué nuestro amoroso Pastor permite que pasemos por esos sitios, si Él puede librarnos? porque si algo sucede dentro nuestro al atravesar esos valles, es el obtener un conocimiento mayor del Dios a quien servimos, somos estiradas en nuestra fe, en nuestra confianza, ese Dios de la escritura se vuelve más real, nuestro creer se vuelve activo, pasamos de solo hacer declaraciones, a las acciones, toda la palabra que hemos aprendido viene a hacerse efectiva ante nuestros propios ojos y los de quienes nos rodean.

"Ensancha el sitio de tu tienda, y las cortinas de tus habitaciones sean extendidas; no seas escasa; alarga tus cuerdas, y refuerza tus estacas." Isaías 54:2

Seguimos siendo ovejas sí, nos seguimos reuniendo junto a otras en el rebaño sí, pero dentro nuestro han ocurrido cambios en cómo vemos a nuestro Pastor, cómo nos relacionamos con El, dejamos de ser esas ovejitas  que solo daban saltos y balidos alrededor del redil, ahora se ha ampliado nuestra capacidad para no solamente vivir para nosotras mismas, sino cuidar y servir a los demás, amarles y sobrellevarles en misericordia, Es ahí cuando la parte que dice: tu vara y tu cayado me infundirán aliento,  cobra su real sentido. Es verdad, tuvimos que caminar en esa soledad por esos caminos tenebrosos, donde a cada paso nuestro enemigo se agazapaba tratando de devorarnos, pero ahora entendemos, aunque la obscuridad no nos dejaba ver bien donde poníamos nuestras pequeñas patitas, nuestro amado Pastor nos iba guiando con firmeza, era El quien nos conducía todo el camino, a pesar de nuestra ceguera, de nuestra cobardía y todas nuestras demás limitantes. 

El con su cayado nos levantaba cuando tropezábamos, parecíamos solas sí, parecíamos unas pobres víctimas sí, pero no lo éramos, no estábamos por nuestra cuenta, nuestro buen Pastor guiaba nuestros pasos, sostenía nuestro corazón para que no desmayara, Él nos alentó a no detenernos, nos sacó a lugar espacioso, y hoy nos ha puesto en lugares altos donde hace nuestros pies como de ciervas, no resbalaremos porque Él nos hace estar firmes en nuestras  alturas.

"el Dios que me ciñe de poder, y ha hecho perfecto mi camino. El hace mis pies como de ciervas, y me afirma en mis alturas." Salmo 18:32-33

¿Estás en este momento caminando por algún valle de sombra? ¿No puedes ver la solución ni la salida? Ten ánimo, esfuérzate, recuerda que El prometió que estaría contigo todos los días de tu vida y hasta el fin del mundo...


Sirviendo al Rey con gozo...


Silvia Sánchez de Salazar.