domingo, 29 de noviembre de 2015

Unidas por ti (especial de navidad)

Me alegra presentar hoy este articulo, la emoción y sentimientos encontrados me toman de la mano.
Hace un tiempo algunas amigas blogueras nos reunimos en un grupo que se llama Unidas por ti. La idea del grupo era, en primer lugar, compartir juntas y ayudarnos unas a otras y, después, hacer algún proyecto juntas.

Y ¿qué mejor que esta época de fiestas y celebraciones para realizar este proyecto?  

Durante el mes de noviembre hemos estado trabajando en una revista con publicaciones de todas nosotras. Ha sido un trabajo arduo…pero muy divertido y emocionante. Y, finalmente, hoy te la presentamos.


Queremos agradecerte por estar ahí, por leernos, por acompañarnos, por estar con nosotras y crear una comunidad de hermanas en Cristo día a día, publicación a publicación.

Así que te dejo el enlace para que puedas acceder a la página de la revista y disfrutar de los devocionales, las recetas, las manualidades, los planes de lectura para diciembre, los devocionales y actividades para niños y muchas otras cosas más que te ofrecemos de forma totalmente gratuita.

Pincha en la foto para ir a la revista o aquí en este enlace Unidas por ti (da clic aquí)  Especial Navidad.


Para que la lectura sea más fácil, utiliza estas flechas y ponla en pantalla completa. También puedes usar el zoom (control rueda del ratón o los +/- de la revista) para agrandar algunas partes en caso de que sea necesario.

(foto flechas/zoom)


Deseamos una feliz Navidad a cada familia que nos lee.
Gracias
 A cada mujer involucrada en esta edición  
A mi querida Edurme Mencia del viaje de una mujer, quien se quemo las pestañas editando fotos y demás.

  Pero sobre todo, a nuestro amado Jesús quien dio su vida en rescate por nosotros.
La bendición, la gloria, la sabiduría, la acción de gracias, la honra, el poder y la fortaleza sean a nuestro Dios por los siglos de los siglos. ¡Amén!
                                                      Apocalipsis 7:12

 Con cariño 
 Lizy


Calendarios de Adviento

Calendarios de Adviento
Palabra en latín que significa venida del Señor.
Tiene la finalidad de preparación, pensando en la segunda venida del Señor y el encuentro definitivo con Dios.
Originalmente se ponía un versículo Bíblico para meditar o una acción a favor del prójimo. Esta práctica de adviento se va extendiendo entre nosotros.

Se trata de un cuadro más o menos vistoso, con imágenes, números o sobres en los que están marcados los días previos a Navidad hasta el 24 de Diciembre.
!Lista para usar la imaginación!
Si tienes niños pequeños puedes agregar la lectura o la acción a favor del prójimo, si te place agrega algunos dulces.

Material: Pinzas para sujetar ropa, pintura,papel, listón. Puedes pegar en un pedazo de madera.





Recicla el rollo de papel, listón y agrega dulces


Para los pequeños, pega en una cartulina grande y recorta, cada día añade un adorno de navidad y lean juntos en familia. 




Si eres de los que aman el chocolate puedes envolver 24 y compartir mientras lees.





Amo los sobres, son muy prácticos.


Para tus días de servicio a otros, lindo detalle previo a la navidad



Puedes seguirme en Pinterest calendarios de adviento
da clic en la palabra calendario de adviento y busca mas ideas.
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sábado, 28 de noviembre de 2015

LA VIDA EN EL MUNDO REAL (Capítulo 9) Edad de Oportunidad

Edad de Oportunidad

 Una Guía Bíblica para educar a los adolescentes
Paul David Tripp

                               Capítulo 9
LA VIDA EN EL MUNDO REAL
Echa un vistazo a tu alrededor y observa cómo es todo… Todo esto pareciera decirnos qué debemos pensar, desear y hacer. Pareciera definir nuestras relaciones y decirnos qué es lo importante. Me refiero a la cultura. Donde existan personas, existirá también una cultura.
Nuestros adolescentes deben aprender a entender su cultura. Deben entender cómo la lucha espiritual, se da en la cultura.


DOS REACCIONES TÍPICAS A LA CULTURA
Por un lado se trata de salir y vivir separados de la cultura que nos rodea y por el otro lado se trata de vivir dentro de esta cultura, pero no ser parte de ella.


RECHAZO Y ASIMILACIÓN

RECHAZO/AISLAMIENTO
La reacción de rechazo consiste en aislarse de la cultura. Se basa en la idea que la maldad está dentro de la cultura, por lo que debemos alejarnos de ella. Por lo general se tiende a alejarse de actividades como ir al cine, escuchar música, bailar y otras actividades semejantes. Siempre que sea posible, las familias cristianas evitan tener participación de las actividades del mundo secular.
Aún y cuando no parece una mala reacción, este rechazo tiene peligros deficiencias.
1.      Niega lo que nos dice la Biblia, que todo lo creado por Dios es bueno (Génesis 1:31, Salmo 119:14).
La maldad resulta del uso que el hombre hace de las cosas para expresar sus pensamientos y gratificar sus deseos como pecador. Por ejemplo, la música en sí no es mala; lo malo es que mucha gente expresa su rebelión contra Dios a través de la música. Nuestros hijos deben aprender a no ser influenciados por las cosas que los rodean y saber que no se gana la batalla evitando el contacto con ellas.
2.      Nuestra lucha no es contra un mal externo, sino contra un mal interno.
Esta guerra interior, se libra en nuestro corazón. En 2 Pedro 1:4 se nos dice que Dios nos ha dado lo necesario para escapar de todo lo corrupto de este mundo.
Debemos enseñar a nuestros hijos que esta lucha en contra del mal no se resuelve evitando cosas, aún y cuando hay circunstancias, lugares y personas que debemos evitar para huir del pecado.
El pecado existe en nuestro corazón y no se elimina con solo evitar tentaciones externas. Esta evasión no cura, pero si limita el daño del pecado en nuestras vidas.
3.      Promueve la autojusticia.
La rectitud se vuelve sinónimo de cumplir una serie de requisitos. Así, los que cumplen con la lista son considerados rectos/maduros y los que no la cumplen se consideran carnales/inmaduros. Este concepto es falso, puesto que el mismo Cristo atacó el orgullo espiritual en los fariseos, como nos muestra Mateo 5:20, Mateo 23 y Lucas 18:9-14. No se trata de cumplir la lista y tener un corazón alejado de Dios, que confía en su propio yo.

ASIMILACIÓN
La reacción de asimilación considera que las cosas son neutras y que no se corre peligro si se participa de ellas.
La Palabra de Dios nos enseña que las cosas no son neutrales. Todo conlleva un peso moral, como lo señaló Cristo en Mateo 12:30: “El que no está conmigo, contra mí es”.


Al reflexionar sobre algunas cosas de nuestra cultura, debemos reconocer lo siguiente:
1.      Lo que Dios creó es bueno.
2.      Todas las cosas que han sido puestas y/o usadas, tienen un significado.
3.      Todas las cosas pueden usarse para bien o para mal.
4.      Las cosas expresan la perspectiva de quien las hizo o usa.
5.      Las cosas en nuestra cultura no están en un contexto o situación neutra.

Ambas reacciones tienen deficiencias, por lo que más adelante, veremos una tercera manera de reaccionar a la cultura que nos rodea.

¿QUÉ ES LA CULTURA?
Dios nos creó con la capacidad de interactuar con el mundo a nuestro alrededor y nos dio la responsabilidad de reflejarlo a Él en esta interacción. Dios nos hizo a Su imagen y semejanza, nos dio habilidades únicas y nos ordenó usarlas (Génesis 1:26-31, Génesis 2:15-20). Desde la creación el hombre ha interactuado con el mundo. La presencia de la cultura se ha mantenido constante y en continuo cambio. La cultura fue creada por la humanidad, por lo que es inevitable la lucha contra la cultura.
La cultura es el resultado de la interacción entre el hombre hecho a la imagen de Dios y el mundo que Dios creó. En cualquier lugar donde hay personas, hay una cultura.
No podemos evitar esta lucha con la cultura, porque aún nosotros mismos, creamos nuestra propia cultura. Hay una cultura en nuestras familias, así como hay una cultura en el mundo que nos rodea.
La caída del hombre es la razón por la que existe una lucha contra la cultura.
“Antes de la Caída, Adán y Eva interactuaban con el mundo que Dios había hecho. Expresaban su creatividad a semejanza de Dios, pero no había problema porque todo lo que hacían y decían, todo lo que revestían y creaban, y todas sus costumbres y maneras de relacionarse estaban basadas en las palabras de Dios. Trágicamente, otra voz, la de la serpiente, entró en la escena para dar otra interpretación de lo que Dios había hecho y dicho. Al seguir esa voz, Adán y Eva crearon la lucha cultural” Paul David Tripp.
Como resultado del pecado, la cultura humana nunca más reflejará la perfecta voluntad de Dios.
Esta lucha siempre se tratará de algo moral. Las personas interactuamos con el mundo en sumisión al Señor y Su palabra, o en rebeldía y con nuestro propio pensamiento. Es una lucha entre lo bueno y lo malo, entre lo correcto y lo incorrecto, entre la verdad y la mentira, entre la fe y la incredulidad, entre el deseo humano y la voluntad de Dios.

LA NECESIDAD DE PROTECCIÓN
La moda es un perfecto ejemplo de cómo influye en nosotros la cultura. La cultura moldea lo que hacemos, cómo lo vemos y cómo pensamos. “Como el aire que constantemente respiramos, la cultura es el aire espiritual que nuestro corazón absorbe constantemente” Paul David Tripp.
Hemos errado al enfatizar lo obvio como el sexo, las drogas, la violencia, etc. y no hemos señalado los contaminantes invisibles y engañosos que tiene la cultura. Como resultado, quizá nuestros hijos no se ven influenciados por las cosas “grandes”, pero pueden estar sirviendo a los ídolos que tiene la cultura que los rodea. Debemos tener temor de estos ídolos, porque se infiltran sin que nos demos cuenta, pareciendo ser inofensivos y atractivos. Se dirigen hacia nuestra naturaleza pecaminosa y alimentan justamente lo que Dios quiere destruir.
Fallamos también al culpar el medio que conduce estos ídolos (Gobierno, educación, música, televisión, etc.), en vez de enfocarnos en los ídolos en sí. En un mundo caído, estos medios pueden ser usados para lo bueno o para lo malo.
Necesitamos poner filtros que protejan a nuestros hijos del veneno invisible de la cultura. Necesitamos enseñarles desde pequeños principios bíblicos, que los ayuden a enfrentarse al mundo que los rodea. Necesitamos ver cada situación, relación o problema como un momento de oportunidad para poner en práctica la Palabra de Dios.

HABLANDO CON TU ADOLESCENTE ACERCA DE LA CULTURA
Como lo hemos venido diciendo, debes hablar, hablar y hablar con tu hijo adolescente. Nuestros hijos siempre necesitarán de nuestra dirección.
A continuación te compartimos algunas estrategias que puedes usar en el tiempo de plática con él:
1.      No esperes a que tu adolescente pida hablar contigo.
Siempre debes buscar a tu hijo, siendo cálido, amigable, vivificador.
2.      No te conformes con respuestas cortas.
Sigue cada Si y cada No que diga tu hijo. Haz preguntas que te revelen sus acciones, pensamientos, sentimientos, etc.
3.      Sé positivo.
El propósito que hables con tu hijo, es que lo ayudes a entender, desear y actuar correctamente. Así que no trates de atraparlo en algo que está haciendo mal.
4.      Trata de exponer con amor sus fallas, sin hacerlo sentir que es un ignorante o un tonto.
En forma positiva muéstrale cómo la cultura lo está contaminando.
5.      Hazte un compañero de batalla, compartiendo tu propia lucha, al tratar de vivir piadosamente en una cultura impía.
Reconoce que tú también te has equivocado y has sido influenciado por la cultura. Pídele que ore por ti y dile que tú oras por él.
6.      Dirige siempre a tu adolescente hacia Cristo.
Todos los días muéstrale que Él nos da Su gracia y misericordia.
7.      Ten presente siempre que no puedes proteger a tus hijos de la cultura.
Debes comprometerte a prepararlos para que puedan enfrentarse con la cultura de una manera bíblica.
8.      Sé un modelo del carácter de Cristo.
Gánate a tu adolescente con un amor como el de Cristo. No lo golpees con palabras negativas.

¿CUÁL ES LA INFLUENCIA DE LA CULTURA?
Basta con ver a nuestro alrededor y ver cómo se visten los adolescentes, cómo hablan, cómo todos compran y compran, trabajan y trabajan, cómo pareciera que todos seguimos un patrón marcado por la cultura en la que nos encontramos. La cultura influye en cómo nuestras familias piensan y viven.
“Si comprendemos las maneras en la que somos influenciados por la cultura, podremos enseñar a nuestros adolescentes a vivir sabia, atenta y redentoramente. Lo sabio se refiere a la habilidad de aplicar los principios de la Escritura a la toma de decisiones prácticas en el contexto de su cultura. Estar atento significa vivir consciente de la filosofía hueca y engañosa de la cultura circundante y no entregarse a la tentación de servir a sus ídolos. Redentoramente significa no estar satisfecho con el aislamiento o vivir a la defensiva, sino seguir el mandamiento de Cristo de ser sal y luz en un mundo corrupto y oscuro” Paul David Tripp.
No debemos conformarnos con sobrevivir y tener a nuestros hijos alejados del pecado sexual, libres de drogas, etc. Nuestra meta debe ser mayor. Dios quiere que nuestros hijos participen de la naturaleza divina, que huyan de la corrupción de este mundo y que sean luz en el mundo, en medio de personas malas y perversas.
Nuestros hijos son diferentes a nosotros en muchas cosas. No debemos reaccionar de la misma forma ante sus preferencias personales que no coinciden con las nuestras, porque están viviendo y disfrutando de cosas que nosotros no hicimos ni disfrutamos; a cuando se trata de asuntos morales, que tienen que ver con participar en cosas que desagradan a Dios. Si damos igual importancia a las preferencias personales y a los asuntos morales, debilitamos la influencia positiva que podemos tener sobre nuestros hijos.
La influencia de la cultura se resume en cuatro áreas. La suma de estas áreas, es la vida misma. La cultura influenciará cada área de nuestras vidas de una manera u otra. Debemos estar atentos a esto y enseñar a nuestros hijos a hacerlo también.
1.      La cultura establecerá el ritmo de vida.
El ritmo de vida se relaciona con lo que nuestra cultura considere importante. Este ritmo de vida es el resultado de una cultura donde el poseer y lograr, es muy importante.
La cultura influye en el horario y en el orden en el que suceden los eventos en nuestra vida. A pesar de haber diferencias entre una persona y otra, hay semejanza en el orden de los eventos en la mayoría de las personas.
La cultura nos marca pasajes convencionales de la vida, que muchas veces seguimos, sin siquiera saber por qué decidimos seguirlos.
2.      La cultura establecerá la agenda para la vida.
La agenda que lleve una persona en cualquier cultura, dará a conocer lo que es importante para su cultura.
Si hiciéramos una lista de prioridades de nuestra cultura, ¿Sería similar a nuestras prioridades? ¿Sería similar a las prioridades bíblicas?
De diferentes maneras la cultura expresa lo que es importante, valioso y verdadero. Por ejemplo, si en nada se ve o escucha algo acerca de Dios; simplemente así muestra lo que es importante o no para esa cultura. Este bombardeo cultural que puede hacerse a través de la televisión, radio, cine, etc. ocurre muchas veces en momentos de relajación, donde nuestros hijos no están pensando en forma crítica, sino solo están inhalando esa cultura. “La perspectiva de la vida que se le presenta influenciará su punto de vista de la vida y su plan, si inhala la cultura indiscriminadamente y acepta sus prioridades” Paul David Tripp.
No podemos enseñar a nuestros hijos a vivir con sus ojos abiertos, si nosotros no lo estamos haciendo.
3.      La cultura definirá y dará forma a nuestras relaciones.
Vemos cómo la cultura da forma a nuestras relaciones, en la perspectiva que tenemos sobre la autoridad y el Gobierno; sobre el hombre, la mujer y sus papeles; sobre la sexualidad y la relación entre un hombre y una mujer, entre muchos otros ejemplos.
Un buen ejemplo de cómo la cultura influencia nuestras relaciones, es la redefinición que ha ocurrido en la familia. Una familia significaba un hombre y una mujer que estaban casados y tenían hijos. Ahora el término de familia tiene diversos y confusos significados.
Nuestros adolescentes se ven severamente influenciados por la cultura. Hoy en día vemos una presión a que formen pareja con alguien, hay un fuerte énfasis físico y énfasis en expresión sexual.
“Nuestra tarea es asegurarnos de que el estilo y las reglas para las relaciones que promovemos con nuestros hijos, por palabra y ejemplo, llenen los estándares bíblicos para las relaciones” Paul David Tripp.
4.      La cultura influenciará poderosamente nuestra vida espiritual.
La vida espiritual de una persona marca su forma de pensar y forma de responder a su cultura, o por el contrario, ésta es asimilada por la cultura.
La religión ha sido virtualmente excluida del debate cultural. La religión en forma sutil es presentada por los medios de comunicación como algo negativo. La psicología ha tomado el lugar de la religión dentro de la cultura.

Nuestros adolescentes deben saber y entender que viven en una cultura que ejercerá influencia en cada área de su vida. Necesitan aprender a protegerse de las cosas contaminantes que tiene la cultura y sobretodo deben aprender a ser de influencia en su cultura, con la verdad de Jesucristo.
“No podemos discipular a nuestros adolescentes en un estilo de vida consistentemente bíblico sin estar dispuestos a evaluar los lugares en los que nuestras propias vidas son inconsistentes” Paul David Tripp.

RESPONDIENDO A LA CULTURA: UN PLAN PARA NUESTROS ADOLESCENTES
Decíamos que el aislamiento falla porque no podemos escapar de la lucha cultural. No se dan cuenta que la cultura comienza con el corazón.
Todo lo que hay y sucede en una cultura, es el fruto de lo que desean y a lo que sirven las personas que la integran.  La lucha cultural, es una lucha con los deseos del corazón. Muchas veces separar a nuestros hijos de ciertos lugares, situaciones y relaciones es lo correcto; sin embargo, esta separación no significa que nuestro hijo estará a salvo. Con el aislamiento no preparamos a nuestros hijos a ser sal y luz en la tierra, como lo manda Cristo.
En la asimilación, las cosas en la cultura se ven neutras y no se ve perjudicial que los hijos participen activamente en su cultura. Lo equivocado de pensar en la neutralidad, hace que se involucren en la cultura sin analizarla, ni evaluarla. De esta manera, tampoco enseñamos a nuestros hijos a ser sal y luz en el mundo.
Necesitamos una tercera manera, que nos ayude a guiar a nuestros hijos, sin caer en el aislamiento o la asimilación de la cultura. Necesitamos una manera de interacción redentora.

META 3
ENSEÑAR AL ADOLESCENTE A ENTENDER E INTERACTUAR REDENTORAMENTE CON SU CULTURA
El propósito es que nuestros hijos crezcan siendo capaces de interactuar con su cultura, sin ser esclavos de los ídolos de la cultura. El propósito de esta interacción no es que obtengan placer y satisfacción personal, sino redimir su cultura para Cristo.
Las bases bíblicas de esta estrategia las encontramos en Mateo 5:13-16:
“Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres. Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos”.
En el aislamiento se esconde la luz y en la asimilación se olvida que somos sal.
La estrategia de interacción redentora tiene dos objetivos principales:
1.      Que nuestros hijos adolescentes conozcan y entiendan a profundidad la verdad del Señor como protección para no ser absorbidos por la cultura.
2.      Enseñarles lo que es vivir la verdad en su vida diaria y práctica, para que su vida esté orientada a su Padre celestial.
Estos dos objetivos nos muestran lo interno, lo externo y lo ascendente de la vida cristiana, en un mundo caído por causa del pecado.
Lo interno es un compromiso personal con la verdad, que protegerá a nuestros hijos de falsedades e ídolos sutiles y engañadores que hay en nuestra cultura.
Lo externo significa vivir de tal modo, que aún sin interacción verbal, nuestros hijos sean testimonio de Jesucristo ante la sociedad, por la forma en que viven.
Lo ascendente es porque todo es para la gloria de Dios.
A continuación te presentamos cinco estrategias para que tu hijo adolescente interactúe en forma redentora en su cultura:
1.      Prepararse.
Establecer en nuestros hijos una perspectiva bíblica sobre la vida. “A fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra” 2 Timoteo 3:17.
Cada vez que aprendemos algo de la Biblia debemos hacernos y hacer que nuestros hijos se hagan estas preguntas:

-          ¿Qué enseña este pasaje acerca de Dios, su carácter, y su plan?
-          ¿Qué aprendemos acerca de nosotros mismos, nuestra naturaleza, nuestra lucha y el propósito de nuestras vidas?
-          ¿Qué es lo que este pasaje nos enseña acerca de lo que está bien y mal, de lo que es bueno y malo, y lo verdadero y falso?
-          ¿Qué instrucción hay aquí acerca de las relaciones, acerca del amor, la autoridad, etc.?
-          ¿Qué enseña este pasaje acerca de la vida, su significado y propósito?
-          ¿Qué enseña este pasaje acerca del hombre interior, del corazón y de cómo funciona?
-          ¿Qué hemos aprendido de este pasaje que nos dirige en cuanto a cómo vivimos y tomamos decisiones?
-          ¿Cómo este pasaje nos ayuda a entender y criticar nuestra cultura?

Si nuestros hijos aprenden a hacerse y responder estas preguntas, podrán aplicar lo que leen en la Biblia en sus propias situaciones en la vida. “El conocimiento de la verdad les ayudará a aprender a estar en el mundo, pero no ser del mundo” Paul David Tripp.

2.      Probar.
Que aprendan a criticar, evaluar, interpretar y analizar la cultura que los rodea desde una perspectiva bíblica. Es necesario que conozcan muy bien la Palabra de Dios.
Muchos padres tendemos a mantener alejado de nuestro hogar la cultura mundana que está alrededor. Sin saber que estamos perdiendo una gran oportunidad para enseñar a nuestros hijos a utilizar la perspectiva de Dios, para entender y criticar la cultura.
No siempre debemos decir NO a los pedidos que nos hacen nuestros hijos; sino que debemos dejarlos que traigan a la casa eso que por dentro quisiéramos prohibirles. Sentémonos con ellos a ver, escuchar y conocer lo que traigan e involucrémonos con ellos en discutir sobre su contenido y hagámosles saber cuál es nuestra evaluación. Descubramos con él qué le atrae de ese artículo, si es su mensaje, sus imágenes, el artista, las acciones, la presión de sus amigos, etc.
Hagamos con nuestro hijo las preguntas que anteriormente te compartimos para cuando lees la Biblia, sobre el artículo que estamos queriendo evaluar.
El ir al cine, a conciertos, ver la televisión, escuchar música, etc. con nuestros adolescentes es una gran oportunidad para ayudarlos a que piensen con claridad bíblica y cultural.
“Nuestra meta es sensibilizarlos para que estén alertas y en guardia. Deseamos que piensen y sean sabios, por lo que debemos buscar oportunidades que produzcan estos resultados. Lo que queremos es más que protegerlos; queremos que influyan en la cultura redentoramente y al hacer esto, glorifiquen a Dios” Paul David Tripp.
3.      Identificarse.
Deben aprender el terreno que tienen en común con los demás. Nuestras luchas en este mundo caído, son las luchas de las demás personas también. La diferencia se encuentra en cómo interpretamos y reaccionamos ante estas luchas.
El mundo al igual que nosotros, ha experimentado el quebrantamiento del pecado. Ambos hemos experimentado el dolor.
Los cristianos podemos caer en el error de pensar que no tenemos nada en común con nuestra cultura. Al considerar nuestro pecado y nuestra experiencia como víctimas del pecado de otros, podemos reconocer la experiencia y el dolor común que tenemos con los demás. Este reconocimiento nos debe mover a compartir el evangelio de Jesucristo con los demás.
Al enseñar a nuestros hijos a reconocer sus luchas en este mundo, ellos construirán plataformas de ministerio para influir positivamente en su cultura.
4.      Decidir.
Deseamos que nuestros hijos lleguen a saber cuándo deben participar redentoramente en su cultura y cuándo deben alejarse de ella.
Muchas veces en nuestro afán de protegerlos del mundo, los separamos del proceso de toma de decisiones. Al hacerlo les estamos impidiendo prepararse para todas las decisiones que tendrán que tomar al ser adultos. Aprovechemos cada oportunidad para enseñar a nuestros adolescentes a responder con sabiduría bíblica a todas las situaciones que se les presentarán.
5.      Redimir.
Es enseñarles a ser testimonio de las buenas noticias de Jesucristo. La meta es que seamos parte en reconstruir la cultura a la manera de Dios, que proclamemos que solo los que tienen una relación personal con Dios a través de Jesucristo, pueden ser parte de esta reconstrucción.
Cristo nos ha llamado a ser sus agentes de redención en este mundo.
“Por lo tanto, necesitamos preparar a nuestros adolescentes. Necesitamos entrenarlos en la verdad y enseñarles habilidades de evaluación y análisis. Necesitamos ser modelos de cómo pensar e interpretar la vida bíblicamente. Necesitamos involucrarlos en el proceso de la toma de decisiones. Necesitamos enseñarles a reconocer el terreno en común y a dirigirse a los clamores de la cultura en un lenguaje que sea entendible por la misma. Necesitamos enseñarles a reconocer los ídolos que están en la esencia de lo que produce la cultura. Necesitamos enseñarles a participar en el debate cultural, a ser personas de influencia y a ser reconstructores. Y necesitamos enseñarles a hacer todo esto sin dar lugar al aislamiento arrogante o la asimilación transigente” Paul David Tripp.
Podemos hacerlo sin ningún temor, puesto que el Señor nos ha dado Su Palabra, el Espíritu Santo y el Cuerpo de Cristo. Dios está con nosotros y nos da lo necesario para transformar a nuestros hijos en adolescentes que enfrenten este mundo con algo más poderoso que una lista de cosas que se deben y no se deben de hacer.
“Estos adolescentes serán adultos que sabrán cuando separarse y cuando participar. Sabrán cuando destruir y cuando reconstruir. Serán personas de influencia. Serán sal y luz” Paul David Tripp.






Alma Leticia Villela

miércoles, 25 de noviembre de 2015

Su nombre Jesús, el salvador del mundo

No he oído nombre más dulce y poderoso, Jesús, el salvador del mundo.


En esta Navidad queremos dar a conocer a Jesús como el salvador del mundo, en cuatro artículos donde el plan de salvación estará expuesto y puedas compartir  a tus seres queridos.

Dios amó tanto a la gente de este mundo, que me entregó a mí, que soy su único Hijo, para que todo el que crea en mí no muera, sino que tenga vida eterna. Jn. 3:16.

Cuando nazca el niño, lo llamarás Jesús. Él va a salvar a su pueblo del castigo que merece por sus pecados. Mat. 1:21.

¡Su Salvador acaba de nacer en Belén! ¡Es el Mesías, el Señor! Luc. 2:11.

Sólo Jesús tiene poder para salvar. Sólo él fue enviado por Dios, y en este mundo sólo él tiene poder para salvarnos. Hechos 4:12.

A partir de Diciembre los dias miércoles.


sábado, 21 de noviembre de 2015

DESARROLLO DE UN CORAZÓN DE CONVICCIÓN Y SABIDURÍA (Capítulo 8)

Edad de Oportunidad

 Una Guía Bíblica para educar a los adolescentes
Paul David Tripp

                                         

                                          
Capítulo 8
META 2
DESARROLLO DE UN CORAZÓN DE CONVICCIÓN Y SABIDURÍA

Para que nuestros hijos tengan una vida que agrade a Dios, es necesario            que tengan convicciones y sabiduría.
No podemos tomar decisiones por nuestros hijos. Nuestro deber es ayudarles a que ellos mismos vayan tomando sus propias decisiones. Para que enfrenten de manera correcta cada situación que se les presente, necesitarán desarrollar un conjunto de convicciones bíblicas internas y desarrollar también sabiduría.
Hay situaciones en la vida que tienen límites definidos en la Palabra de Dios, donde con claridad se reconoce lo que es bueno y lo que es malo, lo que debemos y lo que no debemos hacer según la voluntad de Dios. Y hay otras situaciones en donde no encontramos un sí o un no en la Biblia; sino que debemos examinar con sabiduría los principios bíblicos para poder tomar una decisión correcta, basada en la Palabra de Dios.
Cuando a nuestros adolescentes se les presente una situación con límites definidos, lo que necesitan es tener un corazón sumiso y obediente a Su palabra. Un corazón controlado por el amor a Dios.
En los asuntos de sabiduría se tiene que tener especial cuidado, ya que al no estar claramente definidos en la Palabra de Dios, nuestros hijos pudieran equivocarse y perder su confianza en la Palabra, por no estar definidos con claridad. Esta pérdida de confianza en la Palabra de Dios, puede hacer que se vuelvan legalistas y que todo lo vean como un asunto de límites rígidos, o que se vuelvan unos necios al pensar que lo que no está claramente definido en la Biblia, simplemente es porque no es importante.
Nos cuesta enseñar a nuestros hijos a tratar los asuntos con sabiduría, porque muchas veces ni nosotros mismos sabemos cómo hacerlo. Vivimos una vida dividida, entre lo espiritual y lo del mundo. Por un lado, nuestra vida espiritual incluye nuestro tiempo devocional, tiempo en la iglesia, cualquier tiempo de adoración a Dios y las situaciones donde vemos mandamientos claros ordenados por Dios; y por otro lado, está nuestra vida diaria, nuestro mundo secular, que lo vemos separado de nuestra vida espiritual. Gran error no reconocer que absolutamente todo en nuestra vida es espiritual y que la Biblia de alguna manera habla acerca de todas las situaciones de nuestra vida.
Tristemente, también fallamos en preparar a nuestros hijos en los asuntos de sabiduría, por el desconocimiento que tenemos de la Palabra de Dios. Este desconocimiento no nos permite aplicar las verdades bíblicas en cada situación. “No sabemos cómo usar su sabiduría para guiarnos en los asuntos de la vida cotidiana, y nuestra propia falta de conocimiento nos estorba para discipular a nuestros hijos para vivir en un camino bíblicamente sabio” Paul David Tripp.
No podemos dar lo que no tenemos. Sólo si en nuestras vidas obedecemos a la Palabra de Dios y tenemos convicciones basadas en la Biblia, podremos enseñar esto mismo a nuestros hijos. Debemos enseñarles dando el ejemplo.
ENTENDIENDO LOS ASUNTOS CON LÍMITES CLAROS
“Los asuntos con límites claros son situaciones que involucran los mandamientos directos de la Escritura” Paul David Tripp. Por ejemplo, no debemos mentir, debemos honrar a nuestros padres, no debemos robar, etc.
Para que nuestros hijos vivan como Dios lo desea, necesitan dos cosas:
1.      Conocer los mandamientos de Dios
       No pueden respetar los límites del Señor, si no saben cuáles son.
2.      Tener una convicción personal
      Que su corazón esté dispuesto a hacer la voluntad de Dios, sin importar cuáles sean las consecuencias.
No debemos confundir lo que es una convicción, con lo que es una preferencia.
Las convicciones se basan en las verdades de la Biblia. Son constantes. Requieren fe.
Las preferencias se basan en nuestros propios deseos. Cambian al cambiar lo que deseamos. Se basan en las emociones que sentimos en cada momento.


 Características de las CONVICCIONES BÍBLICAS:
1.      Siempre se basan en el estudio, la sumisión y la aplicación de la Escritura
Conocimiento y obediencia de la voluntad de Dios en las situaciones de la vida diaria.
2.      Convicción bíblica predeterminada
En primer lugar son predeterminadas por Dios y nuestro trabajo es obedecerlas. En segundo lugar son predeterminadas por nosotros mismos. Desde antes de presentarse una situación, tenemos el compromiso de obedecer a Dios.
3.      No cambian con las circunstancias
Se basa en una compromiso interno, no en presiones externas (personas, consecuencias, etc.).
4.      Son inflexibles
No son negociables. No se sacrifican, ni se cambian para conseguir algo más.
5.      Es valerosa
Hay seguridad en ellas, porque están basadas en la Palabra de Dios. No dan lugar a dudas. Dan como resultado actos de fe.
6.      Siempre se practica
Se pone en práctica en las decisiones de nuestra vida diaria.
Nuestro deseo debe ser que el Señor nos use en la formación de este tipo de corazón en nuestros hijos.
“Una persona que no tiene convicciones bíblicas no tiene un sistema interno de restricción” Paul David Tripp. Una persona así, actuará correctamente mientras esté bajo supervisión o sea presionado externamente; de lo contrario, difícilmente hará lo correcto. No es por falta de conocimiento o reconocimiento de las normas de Dios. “Lo que hace falta es un compromiso personal de obedecer a Dios sin importar cuál sea el costo” Paul David Tripp.


 ENTENDIENDO LOS ASUNTOS DE SABIDURÍA
La mayor parte de nuestro tiempo está dedicada a lidiar con situaciones que requieren de sabiduría.
Si decidimos vivir en obediencia al Señor, viviremos dentro de límites definidos; sin embargo, experimentaremos un sin fin de situaciones en las que necesitaremos tomar decisiones basadas en los principios, perspectivas y temas bíblicos. Estas situaciones en particular, necesitan verse con sabiduría, puesto que en la Biblia no hay un sí o un no expresado claramente.
Nuestra meta como padres debe ser criar hijos que vivan sabiamente en este mundo.
Vivir sabiamente involucra una serie de PRINCIPIOS BÍBLICOS que debemos aplicar en cada una de nuestras circunstancias. A continuación, mencionamos algunos de ellos:
1.      Principio de Autoridad
La Biblia nos dice que las autoridades (padres, maestros, jefes, gobernantes, etc.) son puestas y asignadas por Dios. Debemos enseñar a nuestros hijos a honrarlos, ser sumisos y agradecidos con ellos.
2.      Principio de Gracia
La manera en la que hablamos en muy importante y decisiva en cualquier circunstancia. La Biblia nos dice en Proverbios 15:2, “La blanda respuesta quita la ira, más la palabra áspera hace subir el furor”.
3.      Principio de la Verdad
Debemos decir la verdad, debemos decirla en amor, como nos gustaría que nos la dijeran a nosotros.
4.      Principio del Plan Superior
Somos embajadores del Señor y debemos transmitir a otros siempre el Evangelio de Jesucristo.
5.      Principio del Consejo Sabio
Dios da sabiduría a quien se la pida. La Biblia nos dice que en la multitud de consejos está la sabiduría. No debemos precipitarnos, siempre debemos esperar a recibir la sabiduría del Señor.
6.      Principio de Fidelidad o Integridad
En la Biblia se nos advierte que debemos tener cuidado con las promesas que hacemos y nos dice que debemos ser fieles en cumplir lo que prometemos.
7.      Principio de la Soberanía de Dios
No debemos olvidar que Dios tiene todo bajo Su control. Siempre debemos encomendar al Señor todo lo que haremos.
8.      Principio de los Valores
Debemos vivir para la gloria de Dios, tener un corazón puro y buscar primero el reino de Dios y su justicia. No debemos vivir para atesorar aquí en la tierra, sino para atesorar en el cielo.

9.      Principio del Corazón
La Biblia nos dice que guardemos nuestro corazón, porque de él mana la vida.
Nuestros adolescentes deben conocer bien su corazón y las tentaciones a las que son débiles.
10.  Principio de la Gloria de Dios
Nuestra meta suprema debe ser dar gloria a Dios. Nuestra desobediencia refleja gloria a nosotros mismos y no a Dios.
Existen muchos principios más de sabiduría que podemos aplicar a cada una de las situaciones que se nos presentan día a día.
“Las verdades de la Escritura son como una gran sinfonía orquestal” Paul David Tripp. Solo escuchando al mismo tiempo los instrumentos, podemos apreciar la majestad y belleza de una sinfonía. De la misma manera, “la Escritura nos da una sinfonía de la verdad. Muchas notas y no sólo una, contribuyen a formar los tonos ricos y armoniosos de la verdad” Paul David Tripp.
En la enseñanza de nuestros hijos, no podemos tocar solo una nota; debemos enseñarles la vida piadosa como si fuera una sinfonía. Debemos enseñarles toda la sabiduría contenida en la Palabra de Dios, para que puedan tomar decisiones correctas basadas en los principios de la Biblia. Recordemos que solo siendo ejemplo para nuestros hijos, podremos lograr que vivan sabiamente.

ESTRATEGIAS PARA DESARROLLAR UN CORAZÓN SABIO
Para lograr que nuestros hijos tengan convicciones y sabiduría, necesitamos tener una estrategia.
Lo siguiente nos ayudará a crear en nuestros hijos una consciencia sensible y un corazón sabio:


1.      Considera las situaciones difíciles, importunas y problemáticas de la vida como oportunidades dadas por Dios para desarrollar una mentalidad bíblica en tu adolescente.
Dios nos ama y está en control. Dios cumple un maravilloso propósito a través de estos problemas que se nos presentan.
Ante estas situaciones no seamos impulsivos, violentos, impacientes, no ofendamos a nuestros hijos con el afán de corregirlos. “En vez de eso, detente, agradece a Dios por tu alto llamado como padre, y ten una conversación paciente y dirigida al corazón con él o ella” Paul David Tripp.
2.      Resiste la tentación de tomar decisiones por tus adolescentes.
Recuerda que no solo se trata de controlar su comportamiento. Dediquemos tiempo para enseñar a nuestros hijos a decidir sabiamente. Debemos enseñarles la Palabra de Dios y cómo se aplica a cada circunstancia de nuestra vida; necesitamos enseñarles a tomar decisiones basadas en los principios bíblicos.
Nuestro anhelo debe ser que nuestros hijos tomen cada vez más y más decisiones por ellos mismos, en la medida en que sean más maduros. Para lograrlo, necesitamos controlar nuestros temores, nuestro deseo de controlar y nuestras dudas en si ponemos o no nuestras vidas en manos de Dios.
Necesitaremos ser pacientes y perseverantes. Efesios 4:2 nos dice, “con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor”. A pesar de las provocaciones, resistencia y rechazo, debemos ser pacientes.
Debemos ganar a nuestros hijos para el camino del Señor. “Eres llamado a ser un instrumento de sabiduría en la vida de tu adolescente. Para hacer esto, debes ser gentil, humilde, paciente y perseverante” Paul David Tripp.
3.      Haz que salga a relucir el corazón de tu adolescente.
Debemos hacerles preguntas abiertas, como por ejemplo, qué quiere hacer y por qué quiere hacerlo. Qué es importante en una situación y por qué lo es. Qué le da temor y qué lo haría feliz en una situación. Qué cree que piensa Dios de esa situación.
“La meta es lograr que tu adolescente se mire a sí mismo” Paul David Tripp. Necesitamos hacerle preguntas que lo hagan examinar su propio corazón. No lo juzguemos, ni discutamos con él, no lo amenacemos por lo que hizo o dejó de hacer; porque los alejaremos de nosotros.
4.      Se persistente.
Debemos ser positivos, amigables y alentadores; pero sobretodo debemos ser persistentes. Solo si mostramos interés en escucharlos, ellos nos contarán de sus cosas y nos harán preguntas. Siempre debemos tratar de tener conversaciones con ellos. Necesitamos hacerles sentir nuestro amor y compromiso con ellos. Debemos hacerles sentir que queremos ayudarlos y guiarlos a hacer lo correcto.
5.      Ayuda a tu adolescente a determinar si está tratando con un asunto de límites claros o con un asunto de sabiduría.
Hagámosles ver la diferencia entre ambos.
Si es un asunto de límites, discutamos con él sobre su convicción bíblica personal.
Si se trata de un asunto de sabiduría, demos muchas ideas sobre los pasajes de la Biblia, los principios y las perspectivas que se pueden aplicar en esa situación.
6.      No trates de decirle a tu adolescente en una conversación todo lo que has aprendido.
El vivir con nuestros hijos es ventajoso, porque tenemos muchas oportunidades y momentos para hablar con ellos. “Sé sabio, habla con unas cuantas palabras bien pensadas y estratégicamente ordenadas” Paul David Tripp. Nuestra meta es enseñar a nuestros hijos a pensar y actuar con sabiduría.



Alma Leticia Villela