sábado, 23 de enero de 2016

Proverbios 3 más que una bendición


Salomón comienza nuevamente a llamar la atención a su hijo, y como no, si como jóvenes (recuerdo cuando lo era) somos de los más testarudos, parece que toda información nos entra por una oreja y nos sale por la otra (Palabras de mi madre).
Este capítulo para mi es de mucho valor, ha regido mi vida por muchos años, me ha ayudado a tomar decisiones y a ser confrontada.  Lo aprendí de memoria a mis 16 años, estudiarlo ahora a mis 42 sigue siendo desafiante.

En esta ocasión hay una instrucción clara “no olvidarse, hacer, llevar a la práctica, guardar. Acompañada de más que una bendición, grandes beneficios para el resto de nuestras vidas siempre y cuando vivamos lo que se nos pide.
Esta semana veremos la importancia de tomar el consejo y llevarlo a la práctica y como resultado de ello los beneficios por obedecer.

5 Consejos más sus bendiciones
1) No olvides la palabra de Dios 
  Prov. 3:1
2) Se obediente y leal, lleva contigo la misericordia y la verdad. 
  Prov. 3:3
3) Confía en Dios con todo y en todas tus acciones. 
  Prov. 3:5y6
4)  No te creas sabio Prov. 3:7
5)  Lo primero, es lo primero para Dios Prov. 3:9


Consejo 1. No olvides la palabra de Dios Prov. 3:1

La única manera en que nos puede ir bien en nuestra vida es conocer y aplicar su palabra. Dios tiene pensamientos de bien para nosotros y no de mal, él siempre ha querido una relación plena con cada uno de sus hijos.

Como padres debemos dar instrucción bíblica a nuestros hijos, ellos deben cuidarla y guardarla en su corazón. La palabra guardar no se refiere únicamente a retenerla, sino que lleva la idea de obedecerla Y/o ponerla en práctica.


Bendición: Una vida llena de paz, una vida plena.

  

 Consejo 2. Se obediente y leal,
lleva contigo la misericordia y la verdad. Prov. 3:3
“No se aparte” da la idea de ser leal a un convenio o un mandamiento. Estar adherido en todo momento a los principios adquiridos de la palabra de Dios, como resultado mostraremos misericordia y verdad en todo lo que hagamos. Estás dos palabras hablan de las características de Dios. Misericordia: la bondad, la benevolencia y el compromiso de amor. La palabra verdad puede ser fidelidad, autenticidad y lealtad.
La única forma de tener en nuestro corazón su palabra es memorizando, así podremos ser leales a Dios (no podemos poner en práctica algo que no sabemos) para ser obedientes a los consejos de Dios debemos ponerlos en práctica en todo momento mostrando lealtad, misericordia y verdad.
“Si uno escribe el mensaje de la Biblia en el corazón por medio de versículos clave, ese tesoro está presente en todo momento y puede ser fuente de consuelo y motivación.” 
(comentario Bíblico mundo Hispano).


Bendición: Al mostrar estas cualidades obtendrás el favor de Dios y el del hombre.


 Consejo 3. Confía en Dios con todo y en todas tus acciones. 
Prov. 3:5y6
Como humanos somos soberbios, pecadores, nuestra tendencia es buscar la solución a los problemas sin tomar en cuenta a Dios. También tendemos a buscar la sabiduría humana, basando nuestras decisiones en un criterio anti bíblico ignorando su palabra y sus consejos.
Pero si reconocemos a Dios en todos nuestros caminos y confiamos en su soberanía, tendremos la dirección para nuestra vida y él nos guiara en nuestro diario caminar quitando todo aquello que no nos beneficia.
Buscar la dirección de Dios en todo lo que hacemos nos es difícil, nos apoyamos en nuestros razonamientos, en nuestra experiencia, o a veces en lo que sentimos, que absurdo es esto cuando sabemos que tenemos un Dios todo poderoso, que tiene el control de nuestras vidas y nada absolutamente nada escapa de sus manos.


Bendición:  Si nos sometemos a la sabiduría divina Dios aclarara nuestros caminos.


Consejo 4 No te creas sabio Prov. 3:7
Conviene recordar que en nuestro caminar todo lo que hemos aprendido no es por nosotros mismos, la fuente de la sabiduría es Dios. Tengamos cuidado de no vanagloriarnos de lo que sabemos de otra manera corre el riesgo de tener un concepto equivocado de nosotros mismos convirtiéndonos en orgullosos.
La sabiduría aumenta si seguimos a Dios y nos apartamos del mal dejemos todo aquello que nos estorba y entorpece nuestra vida espiritual.
Temer al Señor como vimos al inicio del estudio es el principio de la verdadera piedad, de modo que si deseamos ser más sabios debemos llevar vidas de reverencia. Un temor que nos advierte del peligro. Debemos practicar una fe viva y una conducta acorde a la palabra de Dios.
 Unánimes entre vosotros; no seáis altivos, sino asociaos con los humildes. No seáis sabios en vuestra propia opinión. 
Romanos 12:16.


Bendición: Tu conducta será recompensada por Dios, la buena conducta nos hace sentir mejor como la medicina. (La piedad verdadera promueve la salud física)


Consejo 5. Lo primero, es lo primero para Dios Prov. 3:9
Debemos ofrendar no para recibir algo a cambio sino como acción de gracias por todo lo que Dios ha hecho por nosotros. Salomón amonesta a su hijo a honrar a Jehová con sus bienes. Entre las muchas ofrendas que los israelitas debían presentar se incluían las primicias, los primeros frutos, los mejores frutos de sus cosechas o bien de su trabajo. Un esfuerzo de tu trabajo. Si somos comprometidos con nuestro trabajo y hacemos nuestro mejor esfuerzo, seguro Dios nos dará gracia, No olvidemos ofrendar, lo que le corresponde a Dios.


Bendición: Serás recompensado con los frutos de tu trabajo.
Al cumplir el vr.9 el joven podría esperar las bendiciones de Dios en una forma muy concreta. Los graneros se llenaban de trigo y de cebada. 
Los lagares se llenaban del vino nuevo, 
recién hecho de las buenas uvas.








Semana 2 Proverbios

Día 8


Un hijo tiene la opción de recibir la enseñanza o rechazarla. Si está dispuesto a aceptarla tendrá sus beneficios. Una persona prudente que guarda como un deposito la palabra de Dios, escucha con atención, si clama, solo si lo hace, si ora (implica esfuerzo, disciplina) si la busca como un tesoro entonces entenderá u obtendrá sabiduría. Es importante que los pongamos en práctica de manera continua. Prov. 9:10-11 El temor de Jehová es el principio de la sabiduría; el conocimiento del Santísimo es la inteligencia.
 Porque por mí se aumentarán tus días, años de vida se te añadirán.

 Día 9


Dios nos dice que podremos percibir las cosas de una manera inteligente (con discernimiento). Salomón sabia de que estaba hablando, el había experimentado la sabiduría de Dios en su vida.
Si estás buscando la sabiduría de Dios ora y búscala en su palabra. Tristemente estamos buscando sabiduría en otras cosas alejándonos de la verdad de Dios. Pensemos en cuantos problemas nos podríamos evitar si simplemente utilizáramos la sabiduría de Dios.
Si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada.
Santiago 1:5

SI / ENTONCES
Si ... aceptamos la palabra de Dios y obedecemos
Si ... escuchamos la sabiduría y la búsqueda de que
si ... entendemos que la sabiduría es como un gran tesoro
Entonces ... vamos a respetar a Dios y conocerlo bien.
BENEFICIOS DE LA SABIDURÍA:
  • Victoria
  • Seguridad / Protección
  • Comprensión
  • Conocimiento
  • Discreción: Comprensión de lo correcto / incorrecto
  • Orientación / Dirección
Día 10

Dios defiende el camino recto y a los que caminan por el, guiándolos y guardándolos. Al adquirir la sabiduría viviremos con habilidad y discernimiento. Si dependemos de Dios y vamos en busca de la sabiduría él nos capacita para guardar sus preceptos.
 La versión lenguaje actual dice:
vr.9

Sólo él te hará entender
lo que es bueno y justo,
y lo que es siempre tratar
a todos por igual.

Día 11



Si somos sabios podremos elegir buenas amistades y evitar las malas costumbres, cuando la sabiduría es real en nuestras vidas no solo la tenemos en la cabeza, está más bien instalada en nuestro corazón.
Estar en un camino de tinieblas acarrea consecuencias fatales, quedando a la deriva, inseguros, complaciendo el pecado. Una persona sabia evitara malas compañías y todo aquello que dañe su cuerpo. Dios en su infinito amor nos puede librar del pecado cuando atiendes a la sabiduría.

Día 12


En estos días ser fiel a tu matrimonio suena extraño para muchos, la importancia de un compromiso matrimonial es más grande que solo un compromiso. Por ello prestemos atención a dar un buen ejemplo como matrimonio a los que nos rodean. Cuidemos nuestro matrimonio, cultivando la relación con Dios y esto dará una buena comunión con nuestro esposo(a). Seamos fieles al pacto matrimonial que hicimos con Dios. Y enseñemos a nuestros hijos a esperar el tiempo oportuno para tener una relación.
A la mujer adúltera se le llama mujer extraña porque es “extranjera” en el hogar del esposo. Esta mujer tiene sus artimañas, halaga con sus palabras, es habilidosa para persuadir al ingenuo, abandona a su marido, la infidelidad a afectado su relación con Dios, y olvida el pacto con Dios (su compromiso matrimonial) Esta es una advertencia para no caer en esta trampa. Si eres un joven te advierte del peligro de caer en las manos de estas mujeres. Si eres casado(a) cuidar y proteger tu hogar, siendo fiel al pacto con Dios del matrimonio.


viernes, 15 de enero de 2016

Más de una advertencia (Proverbios)

Más de una Advertencia


Recuerdo a mi hija gateando; todos los días tenía que advertirle sobre los peligros y retirarla de ellos, los enchufes de la luz eran su objetivo, ella no sabía que daño podría ocasionarle, por su curiosidad los buscaba con insistencia. Su edad no le permitía ver cuán peligroso era.  Ahora que ha crecido un poco, sigo advirtiéndole sobre los “peligros”.

Salomón le pide a su hijo que escuche las advertencias de la sabiduría. Parece una llamada de atención con urgencia -Hijo mío. atesórala en tu corazón, esto implica leer, meditar, entender, aplicar, memorizar, orar y vivir la palabra de Dios.

Debía buscar la palabra de Dios con diligencia como si fuera tras un tesoro. Esta práctica le ayudaría a tener la dirección de Dios para cualquier aspecto de su vida. Si clama, si recibe, si busca, si estas atento, entenderá el temor de Dios, esto implica pasar tiempo con el dador de la sabiduría.

Dios quiere protegernos sobre los peligros de los hombres necios y perversos, de un mundo lleno de inmoralidad, de un mundo carente de los principios de Dios.

Poner atención a las advertencias dadas en proverbios demuestra un corazón humilde, y una disposición de recibir el consejo. Nos previene de los peligros de la vida, es como los señalamientos que vemos por las calles ALTO< PELIGRO.

Medita hoy en proverbios uno y dos. Subraya con color amarillo las advertencia y peligros en estos capítulos. Con color verde todo aquello que se recibe cuando pones atención a la sabiduría.




Semana 1

Día 1

¿Cuantos de nosotros buscamos ser sabios en nuestro diario vivir?  como resultado de esta búsqueda recurrimos a métodos, estudios, personas, frases y todo lo que se nos ocurra con el fin de lograr este objetivo.
En la mentalidad hebrea, “conocer sabiduría significa ponerla en práctica e instrucción”. La sabiduría es el resultado de un conocimiento que produce obediencia.
El temor del Señor es el principio de la verdadera piedad, de modo que si deseamos ser más sabios debemos llevar vidas de reverencia. Un temor que nos advierte del peligro. Debemos practicar una fe viva y una conducta acorde a la palabra de Dios.
Por el contrario, están los necios (insensatos) Tontos que ignoran la sabiduría de Dios, mostrando indiferencia, desprecio, le gusta la contienda, es burlón, menosprecia a sus padres. No son capaces de valorar la sabiduría.
Tenemos estas dos opciones: llegar a ser sabios o la de ser insensatos.
Medita: ¿Tú comportamiento refleja sabiduría?

Día 2



Pon atención es la primera llamada, el primer paso a un dialogo entre dos personas. El llamado va hacia el hijo de una forma más íntima. Creo firmemente que el hogar es la primera escuela: un padre sabio asume que debe instruir a sus hijos, orientarlos sobre las cosas de la vida y sus peligros. Es deber de los hijos obedecer a sus padres y honrarlos. Un hijo obediente estará adornado de gracia y tendrá sus grandes recompensas. Efesios 6:2-3.
NOTA: Los adornos mostraban la dignidad y el valor de la persona y su familia. Las enseñanzas paternales, los buenos modales, se deben mostrar como lo más apreciado de la persona.


 Día 3  

Con frecuencia somos desobedientes, sabemos lo que tenemos que hacer y no lo ponemos en práctica, un reto para cada joven y aun para nosotros.
La gente ejerce presión para hacer el mal. Cada día el reto es ir contra corriente, NO CONSIENTAS, no digas, ni hagas los que ellos hacen.
 Medita: Las advertencias son para todos, la decisión es personal, pero es ahí donde mostraremos sabiduría. 


Día 4


“Podemos perder nuestro valor como individuos con la esperanza de ser estimados dentro de un grupo”.
La compañía de los malos es peligrosa, los advertidos deben evitar el pecado. Oremos cada día por la vida de nuestros hijos para que estén atentos y tengan discernimiento entre lo bueno y lo malo, oremos por sus compañeros de escuela y cada uno de sus profesores.
Salmo 1:6 Porque Jehová conoce el camino de los justos, más la senda de los malos perecerá.


Día 5


La sabiduría es personificada como una dama (recuerde que es un libro poético) valiente en medio del camino, pide nuestra atención, nos invita a tener una vida con un propósito. Acompañándonos para aconsejarnos. La adquisición de la sabiduría es el resultado de caminar en la presencia de Dios y aprender de todo lo que tiene para enseñarnos.

Día 6


Un sabio es temeroso de Dios, pero el necio desprecia esta sabiduría, permaneciendo en su ignorancia lo cual lo llevara a la ruina.
Todos nosotros tenemos ciertos aspectos para cambiar y prestar atención a ello, aceptarlos y corregirlos trabajando en esas debilidades nos salvaran de un peligro, el no hacerlo nos convierte en necios desobedientes y esa decisión puede traer consecuencias graves.
 Medita: ¿Qué aspectos de mi vida debo cambiar? ¿Cuáles debo cuidar?

Día 7


La quietud es dada por obedecer a Dios. Todos deseamos una vida tranquila, es difícil obtenerla en este tiempo, sin embargo, Dios en su palabra nos muestra que el oírlo y llevar a la práctica su palabra nos traerá un beneficio, “no temer a ningún mal” esa paz que sobrepasa todo entendimiento en la prueba o esa valentía en situaciones que nunca pensaste que podrías lograr. Vivir tranquilos es tener la plena certeza que Dios tiene el control de todo.



Lizy





                                                                                                


martes, 12 de enero de 2016

Mis palabras sabias (Niños)

Mis palabras sabias
Me encantan los frascos, hay muchos usos que se les pueden dar, me gusta guardar de todo un poco, en especial aquello que me servirá pronto.
En esta ocasión pensé en usar un frasco para mis palabras favoritas de proverbios. Cada día leo junto a mis hijos proverbios, después de la lectura les pregunto si hay alguna palabra nueva, o una palabra que tenga un significado para practicar.
¡Así que espero te guste esta idea tanto como a mí!
Cada que escojas tus palabras sabias en proverbios escríbase dentro del jarrón, al final de la lectura podrás ver cuantas palabras hay que practicar.
ideas
1.        1.        Escoge una palabra por practicar, ejemplo: guardar (su palabra, sus consejos) otra palabra puede ser oír, temor, dirección.

2.      Escríbelas en tu jarrón imprimible. colorea

3.      Recolecta tus palabras claves, escribe dentro del dibujo las palabras sabias que quieres aprender y practicar. 


  Escríbelas en tu jarrón imprimible. colorea








Puedes imprimir y pegar en cartón, de modo que te quede un hermoso album de proverbios.



Imprime perfora y cuelga.


Puedes ponerlas dentro de una argolla.





Si tus hijos son grandes puedes escribir en una hoja el versículo y las palabras que son nuevas para ellos, buscar en un diccionario su significado.
Para reflexionar pregúntale que cambios puede tener en su vida o cosas por aplicar, es importante que ellos sepan cómo llevaran esto a la práctica.
Ejemplo:
hijo – dice que debo obedecer a mis padres.
Padres- Si, eso quiere decir y ¿cómo puedes obedecer?
Hijo- cuando me pides hacer algo.

padres- Y como podrías obedecer hoy. 







domingo, 10 de enero de 2016

Proverbios (un manual para tu vida) Introducción.

Introducción:
Por alguna razón tendemos a buscar cierto tipo de “sabiduría,” en diferentes lugares buscamos las mejores frases y las hacemos nuestras, o bien seguimos a personas que promueven como ser exitosos y sentirse bien con uno mismo.  Me he dado de topes en la cabeza cuando veo que esto es contrario a lo que Dios quiere de mí.

Su palabra siempre será y es la mejor guía de vida; Proverbios brinda consejos prácticos para la vida diaria, donde se nos exhorta de la forma más clara y directa a buscar y aplicar la sabiduría de Dios. Si queremos ser más sabios tenemos que recurrir a Dios. La sabiduría no proviene de uno mismo, ni de los conocimientos adquiridos a lo largo de nuestra vida. El que quiera disfrutar y conocer esta sabiduría tiene que conocer al creador y dador de ella por medio de la fe en Jesucristo.

Proverbios es un libro que trata de la SABIDURÍA, un manual para tu vida práctica, con consejos claros y precisos.

Proverbios fue escrito en su mayoría por Salomón Rey de Israel, quien le pide a Dios sabiduría para gobernar a su pueblo. Él tenía la posibilidad de pedir cualquier cosa, contrario a lo que pudiéramos pensar pide SABIDURÍA PARA reinar.

Sabemos que Salomón reino de 931 a 971 a.c. podemos pensar que escribió proverbios en el siglo X a.c. Existen otros escritores como Agur (Prov.30:1) y Lemuel (Prov.31:1) No hay un registro de la fecha en que vivieron. Es probable que el libro se compusiera en total alrededor del año 700 a.c.



El propósito del libro lo encontramos en los primeros versículos del 1:2-6.
Expresar verdadera piedad para la formación del carácter, para discernir entre el bien y el mal. Para recibir instrucción no siendo necios. Ser justos en todas nuestras relaciones con Dios y con el hombre. Para obtener disciplina y enseñanza.

Estos dichos en el libro de Proverbios nos capacitaran para los desafíos de la vida.
Oremos para que su palabra haga cambios reales en nuestra vida y llevemos a la práctica su palabra.




Lizy

viernes, 8 de enero de 2016

TRES ESTRATEGIAS PARA EDUCAR A LOS ADOLESCENTES (cap 12)

Edad de Oportunidad

 Una Guía Bíblica para educar a los adolescentes
Paul David Tripp

                             Capítulo 12
TRES ESTRATEGIAS PARA EDUCAR A LOS ADOLESCENTES


Necesitamos dos cosas en cada etapa de la educación de nuestros hijos: Metas y estrategias bíblicas.
A lo largo de los últimos capítulos hemos descrito cinco metas fundamentales en la educación de nuestros adolescentes. Y en este último capítulo, hablaremos de las estrategias para alcanzar dichas metas. Hablaremos de tres estrategias que nos ayudarán a formar adolescentes piadosos, que puedan ser luz y sal en este mundo.
Debemos tener presente que todo lo que vemos en nuestros adolescentes, se aplica también a nosotros. Nuestros hijos tienen presiones, oportunidades, tentaciones diferentes a las nuestras, pero las afrontan de manera similar a como nosotros las enfrentamos. Al igual que nosotros, no son productos terminados.
Al considerar y aplicar estas estrategias debemos ser humildes e identificarnos con las luchas de nuestros hijos, reconocer que Dios aún está trabajando en nuestras vidas y estar dispuestos a ofrecerles la misma gracia que Dios nos ha dado a nosotros.


ESTRATEGIA # 1
TENER UN PROYECTO EN LA EDUCACIÓN DE NUESTROS HIJOS

Podemos estar cometiendo el error de estar educando a nuestros hijos sin tener un proyecto que nos guíe en nuestro caminar con ellos.
Tener un proyecto significa que estemos enfocados, que tengamos un propósito y que diariamente nos dirijamos hacia ellos orientados por una meta. Cuando tenemos un proyecto para nuestros hijos, sabemos lo que buscamos y por qué lo buscamos. Sabremos en qué debemos trabajar y cómo hacerlo. “Proyectar la educación significa estar enfocados, tener propósito, estar orientado hacia una meta en nuestros encuentros diarios con nuestros adolescentes y enfatizar ciertos temas. Implica que hayamos discutido cómo buscar estos asuntos con nuestros hijos. Significa que seremos padres con espontaneidad preparada; llegaremos a esos momentos inesperados y espontáneos de la paternidad estando preparados y teniendo un propósito” Paul David Tripp.
Debemos preguntarnos cuál es la debilidad de nuestros hijos, en qué áreas son susceptibles a la tentación, cuáles son sus luchas, rebeldías y resistencias. Debemos examinarlos, orar por ellos y considerar en qué debemos enfocarnos para ayudarlos. Dios nos dará todos los días una oportunidad para ocuparnos de cada situación de nuestros hijos. Descubriremos lo que es importante en cada momento de sus vidas.



  
UN MODELO BÍBLICO
“La transgresión habla al impío dentro de su corazón; no hay temor de Dios delante de sus ojos. Por eso se lisonjea en sus propios ojos, hasta que su iniquidad sea aborrecimiento. Las palabras de su boca son maldad y engaño; ha dejado de ser sensato y de hacer el bien. Sobre su cama piensa iniquidad; está en un camino que no es bueno y no desprecia el mal” Salmo 36: 1-4.
David nos describe la transgresión del impío y nos da una ayuda para entender las luchas de nuestros hijos y lo que Dios nos manda a hacer.
David nos muestra dos deficiencias en el corazón impío. Estas deficiencias pueden estar en el corazón de nuestros hijos y en el nuestro también.
Nos dice que no hay temor de Dios delante de sus ojos. El corazón impío no tiene consciencia de la existencia y gloria de Dios y no vive una vida sometida a Él. “Temer a Dios significa que mi vida está estructurada por un sentido de asombro, adoración y obediencia que fluye del reconocimiento de él y su gloria. Él se vuelve el único punto de referencia más importante de todo lo que deseo, pienso, hago y digo. Dios es mi motivo y Dios es mi meta. El temor de Dios debe ser la fuerza central que organice mi vida” Paul David Tripp.
Tristemente, la mayoría de los adolescentes no viven pensando en el temor a Dios. Tienden a estar dominados por lo que creen que necesitan (desean ser aceptados), por sus temores (temen ser rechazados), su identidad (¿soy feo o atractivo?). Dios no es ni la razón, ni la meta de nuestros adolescentes. Dios no existe en el mundo que nuestros hijos viven a diario.
David nos señala otra deficiencia, dice que se lisonjea en sus propios ojos. Esto también les ocurre a los adolescentes, que no tienen una perspectiva adecuada sobre sí mismos. Creen que saben más, que son más maduros, más fuertes, más sabios, de lo que en realidad son. Creen que ya no necesitan de la orientación de sus padres. Cuando se miran a sí mismos, no lo hacen frente al espejo de la Palabra de Dios, sino frente al espejo de sus coetáneos, su propia opinión y de su cultura. No se ven en forma clara y precisa. Por lo general tienen un auto concepto más alto, de lo que en realidad es. (Ver Romanos 12:13).
Debemos tener siempre presentes estas dos deficiencias que tienen nuestros adolescentes. Nuestro anhelo es ver a nuestros hijos crecer en su consciencia acerca de Dios y en su sumisión a Él y en un apropiado concepto sobre sí mismos. Debemos aprovechar cada oportunidad dada por Dios, para trabajar en estas deficiencias en nuestros hijos y en nosotros también.
El Salmo 36 nos muestra una dirección y un propósito. Este Salmo también nos ayuda a visualizar un proyecto en cada uno de nuestros hijos.
Veamos cómo este Salmo nos ayuda a construir un proyecto con nuestros hijos:
LA META
En este Salmo David resume cuál es la meta que Dios tiene para nuestros hijos y para nosotros mismos. Pese a que lo plantea en forma negativa, claramente nos hace ver cuál es la meta suprema de Dios. Y nos hace entender que nuestra meta debe ser ayudar a nuestros hijos para que sean sabios y hagan el bien.
Debemos saber que una persona sabia es aquella que teme al Señor y que su vida gira alrededor de la existencia de Dios y Su voluntad. Viven para agradar al Señor y respetar Sus mandamientos y principios. Los que hacen el bien, prestan atención a los límites establecidos por Dios, sin tratar de quebrantarlos. Tratan de aplicar esa sabiduría en sus circunstancias, decisiones y relaciones. Nuestra meta y la de nuestros hijos es vivir una vida piadosa en forma práctica y funcional.

LA SITUACIÓN
Dios ha puesto a nuestros hijos en una situación y contexto particular, que es diferente para cada uno de ellos.
“Necesitamos conocer lo que Dios ha puesto en la situación de mi adolescente para que podamos enseñarle a vivir con los ojos abiertos a las presiones, oportunidades, responsabilidades y tentaciones particulares que enfrenta” Paul David Tripp.
Debemos preguntarnos, ¿Con qué relaciones les toca lidiar?, ¿Quiénes están influyendo en ellos?, ¿Cuáles son los valores que predominan en su mundo?, ¿En qué lugares se llevan a cabo sus luchas?, ¿Con qué autoridades se tiene que relacionar?, etc. Hacernos estas preguntas, nos ayudará a entender cuál es la situación de nuestros hijos. Nuestros adolescentes necesitan tener metas claras y entender cuál es su situación.

LA PREPARACIÓN
Para estar preparados necesitan afrontar las situaciones teniendo un concepto claro sobre sí mismos y entender bien sus luchas internas. La falta de este entendimiento personal, hará que no tengan dominio propio. “El dominio propio es un sistema interno de restricción del corazón, es la consciencia respondiendo al conocimiento de uno mismo y al conocimiento del bien que Dios nos ha dado. Es el corazón respondiendo al ministerio del Espíritu Santo para hacernos humildes y obedientes” Paul David Tripp.
David en el Salmo 36 nos señala dos cosas fundamentales del entendimiento personal.
En primer lugar, nuestros hijos deben tener consciencia de sus pecados. Sabemos que es algo que les cuesta, al igual que a nosotros. Necesitamos preguntarnos: ¿Qué no está viendo mi hijo sobre sí mismo y que Dios desea que él vea?, ¿Qué pecados, faltas, debilidades, ídolos, deseos, valores, pensamientos y motivos no está viendo y necesita ver? ¿Cómo puedo ayudarlo a ver estos problemas, en las situaciones cotidianas?
En segundo lugar, nuestros hijos deben llegar a repudiar su pecado. Satanás siempre tiende la trampa de querer que veamos que nuestro pecado no es algo tan malo y nuestros adolescentes son muy susceptibles de caer en su trampa. Nuestros hijos siempre verán su pecado como algo menor a lo que en realidad es. Difícilmente verán que su pecado es una rebelión contra Dios, que es peligroso y destructivo, que los lleva a la muerte. Por el contrario, muchas veces verán el pecado como algo atractivo. Esto también sucede con nosotros.
Si nuestros hijos no logran odiar su pecado, difícilmente se alejarán de él. Nuestro trabajo consiste en ayudarlos día a día a ver su pecado desde la perspectiva de Dios. Nuestra oración y meta es que nuestros hijos repudien su pecado y se refugien en Cristo diciendo, “¡Miserable hombre de mí! ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte? ¡Doy gracias a Dios por medio de Jesucristo nuestro Señor!” Romanos 7:24-25.
En el entendimiento bíblico personal siempre debe estar la identificación del pecado y el odio al pecado. Cuando nuestros adolescentes logren tener este entendimiento personal, serán conscientes de sus debilidades y reconocerán cuáles son sus luchas con el pecado. Podrán detectar la tentación. Vivirán alertas y en vez de caer en pecado, podrán responder con dominio propio, y con la ayuda de Dios vivir de manera sabia y hacer el bien.
Deseamos que nuestros hijos vivan con la idea que están en guerra y no en paz. No olvidemos que existe una guerra espiritual que se libra todos los días en su corazón. Deben estar preparados para esa guerra, a fin de que puedan cumplir el llamamiento de Dios.
“Recapitulando, aquí están las tres metas de educar con un proyecto. Nuestras metas son para enfocar todos nuestros esfuerzos de educación en ser usados por Dios (1) para producir adolescentes que sean sabios y hagan el bien; (2) para ayudarlos a mantener un conocimiento adecuado acerca de sus situación presente; y (3) para prepararlos a buscar la vida piadosa ayudándolos a detectar y odiar su propio pecado” Paul David Tripp. Recordemos hacerlo con humildad y siendo conscientes que estas también deben ser metas para nosotros. Reconociendo nuestros pecados y nuestra gran necesidad de Cristo.





ESTRATEGIA #2
CONVERSACIÓN CONSTANTE
Debemos buscar diariamente la oportunidad de tener una conversación con cada uno de nuestros hijos. Estos momentos deben estar llenos de amor y de ánimo. Debemos lograr que estas conversaciones con nuestros adolescentes, se vuelvan un hábito de gran valor para nuestros hijos y para nosotros los padres.
“Mirad, hermanos, que no haya en ninguno de vosotros corazón malo de incredulidad para apartarse del Dios vivo; antes exhortaos los unos a los otros cada día, entre tanto que se dice: Hoy; para que ninguno de vosotros se endurezca por el engaño del pecado” Hebreos 3: 12-13. Este pasaje nos exhorta y anima a tener una conversación constante con nuestros hijos. En este verso se nos habla de un alejamiento del corazón.
Muchos adolescentes de hogares cristianos y que son miembros activos de una iglesia, tienen un corazón apartado de Dios. Al ir a la universidad se alejan de su fe como fruto del alejamiento de Dios que hubo en su corazón tiempo atrás.
Este pasaje nos dice que el alejamiento del corazón se da de cuatro maneras:
1.      UN CORAZÓN MALO. Este corazón ya no quiere agradar a Dios y no quiere someterse a Su Palabra.
2.      UN CORAZÓN INCRÉDULO. Se ha perdido la fe, la seguridad, el amor y la confianza en el Señor y en Su Palabra.
3.      UN CORAZÓN APARTADO DE DIOS. No solo quebranta la ley moral, sino que ha abandonado la comunión y el compañerismo con Dios.
4.      UN CORAZÓN ENDURECIDO. Se le ha cauterizado la consciencia, y es insensible a la voz del Espíritu Santo. A este corazón ya no le molesta, lo que en otro tiempo le provocaba preocupación y culpa.
Nuestro deseo como padres es evitar que nuestros hijos caigan. Anhelamos poder protegerlos de la rebeldía, la incredulidad, el rechazo del Señor y el endurecimiento de su corazón. Para lograrlo, este pasaje de Hebreos nos dice que necesitamos conversar constantemente con ellos, necesitamos animarlos todos los días. Nuestros hijos, al igual que nosotros, necesitamos estar en contacto y tener ayuda diaria. Necesitamos ser animados y exhortados diariamente. Necesitamos conversar constantemente con nuestros hijos.
El pasaje nos dice que es necesario hacer esto a diario, por el engaño del pecado. Nuestros hijos con facilidad verán el pecado de los demás, pero les costará ver su propio pecado y se sorprenderán cuando se los hagamos ver.
Se trata de una ceguera espiritual. Siempre que queden residuos de pecado en nuestro interior, habrá ceguera espiritual. Esta ceguera es resultado de la caída. Las personas que están ciegas espiritualmente, no saben que lo están. Ellos piensan que ven bien. Debido a esto, frecuentemente nuestros adolescentes se pueden sentir acusados y señalados falsamente, poniéndose a la defensiva cuando se les dice sus fallas.
Es importante que entendamos que este pasaje nos anima a tener un contacto constante, no por el hecho de haberlos encontrado en pecado y querer confrontarlos. Este pasaje no va dirigido a la confrontación y a la restauración, sino que a la prevención. Nos motiva a comunicarnos en forma constante con nuestros adolescentes, porque si tienen pecados internos, también tendrán una ceguera espiritual. Esta ceguera hará que nuestros hijos no busquen ayuda, porque creen no necesitarla. Necesitamos comprometernos a tener este modelo de conversación constante preventivo en nuestros hogares. Todos los días debemos hablar con nuestros hijos y hacer que ellos también lo hagan. También debemos enfrentar nuestra propia ceguera espiritual y saber que a través de estas conversaciones, Dios obrará para abrir los ojos de nuestros adolescentes y los nuestros también.
“La ceguera espiritual tiende a distorsionar la perspectiva de nosotros mismos, de Dios, de otros, del pasado, del presente y futuro, y de dónde y cómo se necesita que ocurra el cambio. Si estas cosas son vistas con distorsión o no son vistas para nada, no hay oportunidad de que el adolescente responda a los asuntos de su vida de una manera bíblica y que honre a Dios” Paul David Tripp.
Este modelo de conversación diaria, significa que debemos estar dispuestos a buscar a nuestros hijos. A no vivir distanciados. Debemos estar siempre, aún y cuando nos sintamos incómodos, rechazados, no queridos.
Debemos comprometernos con la prevención. No podemos conformarnos con el silencio de nuestros hijos. Debemos hacer buenas preguntas, en las que revelen el corazón al responder (sus pensamientos, metas, propósitos, deseos, temores, valores). Siempre les debemos presentar el Evangelio en estas conversaciones. Jesucristo es nuestro redentor. Él conquistó el pecado y la muerte. ¡Tenemos esperanza! Él es nuestro ayudador.
Si tenemos esperanza en el Evangelio, buscaremos a nuestros adolescentes constantemente, mientras estén en nuestro hogar. No podemos esperar hasta que vengan a buscar nuestra ayuda. Con esta esperanza en nuestro corazón, vamos a hacerles preguntas, los vamos a escuchar, les vamos a suplicar y a animar, los vamos a amonestar y a advertir, los vamos a instruir y vamos a orar por ellos. “Despertaremos cada día con un sentido de misión, sabiendo que Dios nos ha dado un llamamiento supremo. Somos muros de protección que Dios ha colocado amorosamente alrededor de nuestros adolescentes. Somos ojos que Dios les ha dado para que vean. Por lo tanto, conversamos, conversamos y conversamos” Paul David Tripp.



                                                                              ESTRATEGIA # 3
LLEVAR A TU ADOLESCENTE AL ARREPENTIMIENTO
Casi todos los padres desean tener control sobre sus hijos y precisamente esta pérdida de control es lo que lamentan cuando los hijos entran a la adolescencia. Erróneamente entran en una guerra de poder y control con sus adolescentes. Lo hacen al usar palabras fuertes, castigos, la vergüenza y la culpa como medios para controlar el pensamiento y las acciones de sus hijos. Esta guerra de poder y control se vuelve progresiva y se convierte en un círculo vicioso. Puesto que entre más los persiguen, más se esconden; entre más los castigan, más quieren violar los límites establecidos; entre más le dicen lo que quieren, más hará lo contrario. Cada uno (padres e hijos) pretenderán romper la resolución del otro. Su manera de vivir se va volviendo tensa, debilitante y destructiva, donde el enojo y el resentimiento crecen y el único cambio que surge es para empeorar la situación.
Sin lugar a dudas, este no es el plan que Dios tiene para preparar a nuestros hijos para una vida productiva y que de gloria a Él. No debemos desear tener a nuestros hijos bajo control, sino ser usados por el Señor para que ellos se sometan a Él con gozo. No debemos vernos como agentes de control, sino como embajadores de reconciliación. “Nuestro deseo debe ser guiar a nuestros hijos hacia el Señor con corazones arrepentidos” Paul David Tripp.
Pablo nos lo explica en 2 Corintios 5: 17-21
“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación; que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación. Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios. Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él”.
A los padres, Dios nos ha reconciliado consigo mismo, para que nosotros podamos ser Sus embajadores de reconciliación. Dios hace un llamamiento personal a nuestros hijos, a través de nosotros. Debemos dirigirlos hacia el Señor con palabras de confesión, con un compromiso de arrepentimiento y con una esperanza en la obra redentora de Cristo en la cruz. No se trata de dirigirlos al Señor una vez, sino siempre, para que reciban Su perdón y ayuda.
A continuación se describen cuatro pasos para el proceso de arrepentimiento y reconciliación, donde podemos ver nuestro trabajo como embajadores de Dios:
1.     LA CONSIDERACIÓN
Al ser agentes de Dios, necesitamos hacernos siempre esta pregunta: ¿Qué quiere Dios que mi hijo vea sobre sí mismo y que no lo está viendo? ¿Cómo lo puedo ayudar a ver estas cosas? Esto está relacionado con la ceguera espiritual de la que hablamos antes. No debemos cometer el error de señalar lo que está mal y los resultados que tendrán de su mala conducta sin hacerlos partícipes de su situación. Esto hace que nuestros hijos estén pasivos y a la defensiva. Al hacer nosotros, los padres, las consideraciones y conclusiones, no permitimos que se abran los ojos de nuestros hijos. Y este tipo de encuentro no produce un cambio en sus corazones.
 Lo que debemos hacer es establecer una conversación con nuestros adolescentes y ayudarlos a que consideren las cosas que por sí mismos no estaban considerando.
Un buen ejemplo de cómo debemos abordar a nuestros hijos, es cómo Natán confrontó a David por su pecado (adulterio y asesinato). ¡Natán no abordó abruptamente a David y le dijo que era un adultero y un asesino! Todo lo contrario, Natán le contó una historia similar a David, para que él se viera identificado. Natán tenía el propósito que David considerara lo que había hecho, tocar su consciencia y que David abriera sus ojos.
Para ayudar a que nuestros adolescentes vean cosas acerca de sí mismos, debemos enfocarnos en situaciones concretas y hacer estas preguntas nos será de mucha ayuda:
1.      ¿QUÉ ESTABA PASANDO? Que nos hable sobre la situación
2.      ¿QUÉ ESTABAS PENSANDO Y SINTIENDO? Para hacer que nos dé respuestas de su corazón sobre la situación que estamos discutiendo.
3.      ¿QUÉ HICISTE? Que nos diga que cosas hizo.
4.      ¿POR QUÉ LO HICISTE? Qué motivos, deseos y metas tenía para hacer lo que hizo.
5.      ¿CUÁL FUE EL RESULTADO? Qué provocó lo que hizo.
Estas preguntas ayudan a que nuestros hijos no se enfoquen en los demás, ni en las circunstancias, sino en ellos mismos. Les ayuda a considerar lo que Dios quiere que vean.

2.     LA CONFESIÓN
Muchas veces cometemos el error de hacer las confesiones que les corresponde hacer a nuestros hijos. Les decimos lo que han hecho y por qué lo han hecho. Al hacerlo, no los estamos llevando hacia la confesión. Al no permitirles abrir sus ojos, en su ceguera espiritual piensan que somos nosotros los equivocados y no ellos. Sienten que los acusamos falsamente, se molestan con nosotros, en vez de estar arrepentidos por su pecado. En vez de quitar su ceguera espiritual, la promovemos. En vez de hacer que su consciencia sea más sensible, la volvemos más dura.
Es necesario que reconozcamos que nuestra propia ceguera espiritual, las evaluaciones que hacemos y las actitudes que tomamos con ellos, pueden estar equivocadas. Debemos estar dispuestos a que Dios nos corrija cuando estamos tratando de corregir a nuestros hijos.
Las palabras duras y airadas que tenemos la tentación de usar en situaciones difíciles, no producirán arrepentimiento en nuestros hijos, sino todo lo contrario. Harán que nuestro hijo se aleje con enojo de nosotros y del Señor.
“Recuerda, ¡Dios está buscando hacer su llamamiento a nuestros adolescentes a través de nosotros! ¿Estamos actuando de una manera que avanza su obra o que se interpone en su camino? Nuestra meta debe ser llevar a nuestros adolescentes a decir declaraciones de confesión” Paul David Tripp.

3.     EL COMPROMISO
No podemos omitir este paso, ni dar por sentado que nuestro adolescente tiene un compromiso. Significa que nuestro hijo está dispuesto a prometer vivir, actuar y responder en forma diferente y/o nueva. Es un compromiso entre nuestro hijo y Dios y personas apropiadas. “Debe involucrar un giro del corazón como también de la conducta. Este es el corazón de arrepentimiento – una determinación de girar e ir en la dirección opuesta” Paul David Tripp.
Es necesario que hablemos con nuestro hijo de cómo será su compromiso en la relación o situación que tenga que enfrentar. Debemos también ayudarlo a anticipar las tentaciones que tendrá y que lo pueden hacer abandonar su compromiso.

4.     EL CAMBIO
Un verdadero arrepentimiento siempre reflejará cambios concretos en la vida de nuestros hijos. Al ayudarlos necesitamos ser específicos, hagámoslos pensar en situaciones y relaciones específicas, en las que tendrán que hacer cosas antiguas, en forma nueva, diferente y que de gloria a nuestro Señor. Recordémosle siempre que en Cristo tienen todo lo que necesitan para cumplir la voluntad de Dios en sus vidas. Él les proveerá una manera y les mostrará el camino, para que hagan lo que Él les pide.
Nuestra tarea no consiste en imponer nuestro control, sino en llevar a nuestros hijos a una sumisión que esté bajo el control del Señor.
Debemos esforzarnos todos los días en involucrar a nuestros hijos en estos pasos (consideración, confesión, compromiso y cambio). “¡Dios ha escogido usarnos para hacer su llamamiento a nuestros adolescentes! Como padres, nos sometemos a Su señorío al servir con un espíritu de embajadores en las cocinas, cuartos familiares, dormitorio y pasillos de la vida” Paul David Tripp.

No olvides poner en práctica las tres estrategias que hemos planteado en este capítulo:
1.      TENER UN PROYECTO DE EDUCACIÓN. Enfocarnos en lo que necesitamos para trabajar en la vida de nuestros hijos, cada momento.
2.      CONVERSACIÓN CONSTANTE. Estar en contacto permanente con nuestros hijos. Animarlos. Y ayudarlos a ver lo que ellos no ven sobre sí mismos.
3.      LLEVARLOS AL ARREPENTIMIENTO. Esto lo lograremos fomentando en ellos la consideración, la confesión, el compromiso y el cambio.
Estas estrategias no funcionan solas, sino haciéndolas conjuntamente. Se complementan entre sí. Y juntas nos dan un enfoque y dirección en la relación con nuestros hijos. Nos deben ayudar a saber qué estamos haciendo, por qué lo estamos haciendo y cómo debemos actuar con nuestros adolescentes. Estas estrategias son usadas por Dios para señalarnos y reprimir nuestros propios pecados, al interactuar con nuestros hijos. Nos harán saber en nuestro corazón, cuando el enojo, la impaciencia y la frustración están estorbando la obra que Dios nos ha llamado a hacer.
“Recuerda, el Dios que nos ha llamado nos está educando. Está con nosotros en cada situación y relación. Nuestro Padre nos guiará, dirigirá, protegerá, perdonará, liberará y amará. Nunca nos dejará solos. Cuando estemos trabajados y cansados, él nos hará descansar. Su fortaleza obrando en nosotros logrará más que todo lo que pudiéramos pedir o imaginar. Nuestro trabajo como padres no es liberar a nuestros hijos del pecado, sino ser agentes del único que sí puede hacerlo. ¿No es maravilloso que al educar a los hijos que ha puesto bajo nuestro cuidado, nosotros podemos descansar bajo el suyo?” Paul David Tripp.




                                                                                                                            Alma Leticia Villela