jueves, 25 de agosto de 2016

Con A de amor

Comenzaron las clases escolares, damos inicio a una nueva aventura llena de retos, si no fuera por la gracia de Dios desfalleceríamos en este papel de ser padres, cada día me he propuesto enfocarme en algo a practicar junto con mis hijos.

Mi tarea diaria es provocar que ellos sean conscientes de sus hechos y que estos tienen un resultado, si son acciones buenas producirán buenos frutos, pero si constantemente están pecando su vida no dará la gloria a Dios.

Ser intencionales: es aprovechar cada momento para enseñar las verdades de Dios con un propósito.

Mi enfoque en esta semana es el amor, verdad que hay un montón de cosas que como madres nos cuesta trabajo (levantarse temprano o dormir tarde, saber que cocinar, ser paciente y esperar a nuestros hijos, no gritar, atender con amor a los miembros de nuestra casa por dar algunos ejemplos) a nuestros hijos les cuesta obedecer y estar sujetos a las reglas del hogar, o bien mostrar amor con los compañeros de clase.
Si somos conscientes de que Jesús dio todo por nosotros en una cruz de la misma forma deberíamos actuar nosotros. Y andar en amor como él lo hizo.

Te mostrare las cinco vocales, cada una tiene un enfoque diferente.
Semana 1
Con A de amor:



En 1 Corintios 13 se habla de la palabra amor repetidas veces, el amor de Dios (agape) es el mayor ejemplo.

El amor es sufrido quiere decir que es paciente y amable, Pegúntale a tus hijos     que piensan de estas palabras y como son pacientes y amables con los que les rodean.
Piensa en una persona con la que necesitas ser más paciente y amable.
Recordemos que el amor sin bondad no funciona.

El amor no tiene envidia quiere decir que debemos estar felices con lo que tenemos. Es muy importante ser agradecidos por cada una de las bondades que Dios nos da, dándole el valor correcto con lo que tenemos.

Piensa en alguien con el que puedes compartir lo que tienes, tu desayuno en la escuela, compartamos de nuestras cosas personales (No esas que ya no sirven. Si, esas que valoras o puedes regalar en buenas condiciones)

Prepara algunas galletas para los niños nuevos, escriban algunas tarjetas de bienvenida.

El amor no es jactancioso, no hace alarde ni ostentación de sí mismo. Muchas veces hablamos mucho de nosotros mismos y de todo lo increíble que pensamos que somos o de lo increíble y super dotados que pensamos que son nuestros hijos.

Se humilde, si nuestros hijos hacen algo bien llévalos a darle la gloria a Dios, no es por ellos, es porque Dios les da gracia. Si saca buenas notas condúcelo a orar para darle gracias a Dios. La humildad es la virtud que consiste en conocer las propias limitaciones y debilidades y actuar de acuerdo a tal conocimiento.  
¿Puedes enfocarte en algo más? Platícame como….


Lizy aprendiendo a ser mamá 

lunes, 22 de agosto de 2016

Con un corazón apachurrado

La temperatura de 46c en la calle y un corazón apachurrado me hacía querer llegar a casa y refugiarme en mi hogar después de dejar a mis hijos en su primer día de escuela.  


Entre a la casa solo con el ruido del aire acondicionado, ninguna vocecita de niños al entrar; un poco de desorden en el dormitorio de mis hijos, comencé a pensar en nuestros momentos juntos este verano, contrario a muchos papas hoy no estoy tan feliz de que mis hijos entren a la escuela, a decir verdad, me duele que estén en ella. No me mal entiendan, me gusta que mis hijos aprendan.

Mis inquietudes como madre son: ¿qué maestro les tocara este ciclo escolar, será buen maestro, se interesará en sus alumnos, les enseñaran correctamente en amor y disciplina, con interés y respeto?

Por el momento estas inquietudes comenzaron a quitarme el gozo y llenarme de preocupación, orando a Dios puede recordar que estamos en un mundo caído, sin esperanza. Lo que yo pueda hacer en la vida de mis hijos no tiene el valor comparado con lo que Dios hace en sus vidas. Entonces mi pregunta debería ser, ¿mis hijos podrán responder en un mundo caído como Dios quiere? ¿Estoy preparando a mis hijos bajo los principios bíblicos?

Solo puedo concluir en esto, me falta mucho por hacer y si bien es cierto que como madre no tengo el control de mis hijos mientras están en la escuela, Dios su lo tiene, y nada absolutamente nada escapa de su soberanía, Por tanto, debo confiar en él.
Puedo pensar en que la presencia de Dios está con ellos y conmigo, su palabra dice:

Y él dijo: Mi presencia irá contigo, y te daré descanso. Ex 33:14.

Esforzaos y cobrad ánimo; no temáis, ni tengáis miedo de ellos, porque Jehová tu Dios es el que va contigo; no te dejará, ni te desamparará. Dt.31:6

Con cari~o Lizy