sábado, 17 de septiembre de 2016

Con "O" de oración

La oración es el arma más poderosa que tenemos como cristianos y la menos usada, un área tan difícil de ejercitar en mí, termino el día y no dependí de Dios en mis actividades diarias.

Son las 5:00 am, me levanto de prisa porque mi esposo se va a trabajar, enseguida despierto a mis hijos, preparo desayunos y los llevo a las escuelas, 4 recorridos en la mañana, paso por el mercado si me falto algo para preparar la comida, más algunos pagos por hacer pendientes, al regresar a casa me espera la limpieza, ropa, trastes, tender camas, etc. Cuando menos lo espero ya tengo que recoger a mis hijos, y realizar las actividades de tareas y deporte junto a ellos. Mi esposo llega a casa (de mis momentos favoritos del día) a esta hora me encuentro ya cansada, preparando hijos para el baño e ir a descansar.

Mi día lo comencé mal, no aplique en mi día la oración continua, por lo tanto, no dependí de Dios en mis actividades diarias. ¿Te ha pasado, soy la única?

Confieso que mi día lo termino pidiendo perdón a Dios por no depender de Él. Por el contrario, cuando ejercito la oración y la hago mi prioridad, mi día es diferente, ¡claro que sí! Mi vida y lo que haga tiene un sentido de dirección, y dependencia de Dios.



Efesios 6:18 Nos insta a orar en todo tiempo, desarrollando una relación estrecha con nuestro Padre que se pueda mantener a través de la oración frecuente, el estudio de la Biblia, y una vida cristiana que nos permita presentarnos en cualquier momento ante él. 

Con toda oración y suplica “una solicitud o petición especial a Dios”.
También nuestras confesiones, clamando, incluyendo nuestras acciones de gracias. Dependiendo del Espíritu Santo, buscando su dirección.

El espíritu Santo siempre intercede por nosotros ya que muchas veces no sabemos cómo pedir, pero Dios conoce nuestro corazón. Romanos 8:26-27.

26 Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.
27 Mas el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos.

Orando continuamente sin cesar, estando atentos sin desmayar, intercediendo por otros, tu familia, amigos, misioneros, iglesia, enfermo. Y por nosotras mismas.  El resultado a nuestras oraciones siempre dependerá de Dios. Confía en su plan perfecto y su soberanía.

¿Cómo poner en practica la oración continua?

1.     Ten un tiempo de Oración antes que todos se levanten.

2.     Pega peticiones especiales, fotos de aquellos por los que estarás intercediendo diariamente en un lugar visible (yo los pongo en algún lugar en la cocina)

3.     Comienza con un diario de oración personal, pon fecha de tus peticiones y cuando fueron contestadas. Me encontré algunas ideas  de como tener un planificador aquí, podrás adaptarlo a tus necesidades.
http://helipapeles.blogspot.mx/2015/08/planificador-semanal-completo-para.html

Una linda libreta personalizada:


Algunas hojas para organizar tu diario de oración y tu dia:



4.    Realiza un frasco con peticiones cortas para que participen tus hijos. o unas tarjetas diarias.




5.     Realiza un diario de oración con tus hijos.






6.     Memoriza versículos sobre la oración.

7.     Oren continuamente (oro con mis hijos en el carro antes de dejarlos en la escuela) Por la noche antes de dormir y contarnos todo lo que nos pasó en el día.
8.     Oren por un misionero con familia, permite que tus hijos sepan de ellos, de donde son, cuantos años tienen y cuáles son sus necesidades, pueden escribir una carta para el misionero.


9.     Persevera, no desmayes, confía en el tiempo y respuesta de Dios.

Lizy aprendiendo a ser mamá 



jueves, 8 de septiembre de 2016

Con i de instrucción

Cuando supe que sería mamá, mis amigas se encargaron de darme un paquete de revistas infantiles sobre la crianza de los hijos, además de las llamadas telefónicas dándome un sin fin de consejos, y una serie de programas de televisión donde no me perdía como ser mejor mamá. ¡Ahora me rio! en ninguna de esas revistas me hablaba sobre el corazón tierno y perverso de mi hijo, si así es; es en la Biblia donde pude ver cuán lejos estaba del ideal de Dios, y fue ahí donde descubrí que nada de lo que había leído tenia tanto poder como la instrucción Bíblica.



Somos llamados a la instrucción de nuestros hijos en SU camino
Debemos enseñar de Dios a nuestros hijos, pero también todos los principios Bíblicos “Educa a tu hijo desde niño, y aun cuando llegue a viejo seguirá tus enseñanzas”.

Todo aquello que lo haga un buen hombre para ejercer su camino de la mejor forma, es decir una buena conducta, practicando la honestidad, prudencia, humildad, bondad, etc.

“Los padres son las personas por medio de las cuales los decretos de Dios son transmitidos y Dios los llama para entrenar a sus hijos cuando se sienten, cuando vayan por el camino, cuando se acuesten y cuando se levanten. Dios tiene un propósito.
 Él quiere que una generación le siga a otra en Sus caminos. Dios logra su propósito a través de las agencias de instrucción paternal.”(Tedd Tripp)

La educación de nuestros hijos debiera comenzar por nosotros mismos:
 ¿Qué ejemplos estamos dando en casa? ¿Cómo es nuestro actuar, hablar? ¿Estamos leyendo la Biblia con ellos, nos ven hacerlo?
Si queremos formar hijos con valores Bíblicos debemos ser nosotros quien los mostremos primero. Como padres, somos los agentes de Dios para enseñar, instruir y disciplinar. Ama a tus hijos, abrázalos, pide perdón cuando te equivoques, abraza a tu esposa, se amable con ella o con El.

Para hacer con tus hijos:

Lean la Biblia juntos todos los días, pueden ser solo unos versículos (si tienes hijos pequeños hay historia Bíblicas cortas)

Pueden hacer una receta juntos y ver la importancia de seguir las instrucciones, ¿Qué pasaría si no seguimos las instrucciones de la receta? Puedes preguntar e interactuar con ellos al respecto.

Enséñales la importancia de ser puntuales, pide que estén a una hora listos, ya sea en la mesa o bien para salir, explica la dinámica con tiempo y recuérdaselos 15 antes.
(les quedan solo 15 minutos para estar aquí)

Pidan las cosas por favor y den las gracias.

Oren por la noche, canten un salmo.

Tienes listo tu reglamento en casa, si no lo tienes es buen tiempo de hacerlo. Explica la importancia de tener un reglamento y como esto nos protege y ayuda, al igual que la palabra de Dios al seguir sus instrucciones.


Lizy aprendiendo a ser mamá

sábado, 3 de septiembre de 2016

con E de esperanza

Hubiera yo desmayado, si no creyese que veré la bondad de Jehová
En la tierra de los vivientes. Salmo 27:13

Que ocurriría en nuestras vidas si no contáramos con el favor de Dios y su misericordia para con nosotros, como el salmista lo dice: 

“hubiéramos desmayado”, es una aclaración sobre lo que hubiera pasado si no creyéramos, si no tenemos fe, si no tenemos esperanza.

Pero de una cosa estoy segura, hubiéramos estado en el hoyo como decimos en México, perdidas completamente, sin ninguna esperanza, pero sobre todo sin Jesús como nuestro Salvador, algo muy grave.

Lo que nos pasa ahora no es comparado a lo que hubiéramos pasado sin Jesús. Al conocer a Jesús como nuestro Salvador pasan un sinfín de cosas, y nosotros ejercitamos nuestra fe al tener esperanza en cada una de sus promesas.


Cuando tenemos esperanza estamos dispuestas a eso, a esperar de una forma confiada y firme, paciente, perseverante. Todo por la gracia y provisión de Jesús en nuestras vidas; cuando estemos pasando por una prueba debemos ejercitar la esperanza y la esperanza alienta la fe.

Ten la seguridad que solo hay un Dios en quien podemos esperar y confiar. No en nuestros recursos, esos son temporales; no en las personas, fallan al igual que nosotros, no en las cosas, Solo Jesús es quien puede dar esperanza a un corazón atormentado.

¿Cómo le enseño a mis hijos a tener esperanza?

Primero tienen que reconocer que necesitan a Jesús como su salvador porque pecan constantemente, su pecado los aleja de Dios.

Segundo, deben arrepentirse porque su actuar a ofendido a Dios,

Tercero, deben pedir perdón a Jesús.

Si tus hijos han entendido el plan de Salvación, vivan con esperanza.

¿Como? Siendo intencionales, enseñemos a nuestros hijos las promesas de Dios memorizando versículos. Así cuando ellos estén en aprietos podrán recordar algún versículo.

Ora con ellos constantemente, por sus amigos, por su dolor, por sus logros y recuerden juntos lo que Dios dice al respecto. 

Enseñemos la paciencia, no les demos todo al momento, que espere su turno, que hagan fila, que esperen a sus hermanos,etc.

Menciona a tus hijos las promesas de Dios para el futuro. Y como las esperamos. 

Nuestra esperanza esta centrada en Dios por ello cuando tengamos que esperar hay que hacerlo con paciencia y tranquilidad.

Lizy aprendiendo a ser mamá